OSPAÑA y el cuidado de la piel en verano que previene enfermedades

OSPAÑA y el cuidado de la piel en verano que previene enfermedades

El sol es fuente de luz y energía y pasar tiempo al aire libre es bueno para el cuerpo y para la salud en general, pero una exposición prolongada y sin la protección correspondiente puede traer graves consecuencias a largo plazo. El verano es la estación de los deportes, los paseos y la  exposición diaria al sol, por lo que es importante conocer en qué momento del día es aconsejable realizarlas y qué tipo de protección y cuidado debe recibir cada tipo de piel. Ante esta situación, OSPAÑA ofrece algunos consejos para disfrutar del verano con amigos y en familia sin complicaciones.

En épocas de calor es muy importante llevar ropa clara y liviana, y lo es aún más para aquellas personas que no pueden recibir sol directo sobre la piel. El protector solar puede utilizarse recién a partir de los seis meses de vida de los bebés, por lo que el uso de gorro es obligatorio y hay que evitar la exposición directa. A medida que los niños crecen hay que inculcarles el hábito de ponerse protección solar y de continuar utilizando gorros, gorras o sombreros. La protección se completa, en niños y adultos, con el uso de anteojos de sol para disminuir el daño ocular producido por la exposición prolongada a los rayos ultravioleta.

El protector solar debe aplicarse media hora antes de la exposición al sol y en caso de realizar actividades físicas o de contacto con el agua debe renovarse cada dos horas. El FPS (factor de protección solar) varía según los tipos de piel y es muy importante conocer cuál es el que necesita la nuestra. Para una exposición breve se aconseja factor 15, pero las pieles muy sensibles (pieles claras, que se enrojecen y nunca se broncean) requieren un factor más elevado. Para exposiciones intensas o en la altura, el FPS mínimo ideal es 30 incluso en días nublados, ya que la resolana puede resultar engañosa y así es como llegan a producirse quemaduras graves —en el caso de pieles sensibles, el factor mínimo recomendado es, en muchos casos, 50—.

Otra cuestión importante es conocer nuestra piel, revisarla y estar alerta ante la aparición de manchas nuevas, lunares de formas no circulares o que presenten distintas tonalidades de marrón. Estos signos son los que nos permiten detectar a tiempo enfermedades cutáneas como el cáncer de piel, por lo que, si encontramos algún indicio, es indispensable consultar con nuestro médico dermatólogo. En los últimos años han aumentado los casos de melanomas o cáncer de piel y hoy en día es la forma más común de cáncer en los seres humanos, pero si se detecta y es tratado a tiempo, la mayoría de esos casos son curables. 

Patricia Ortiz
Corrección: Ailen Hernández



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