OSPAÑA y los consejos para evitar los golpes de calor en el verano

OSPAÑA y los consejos para evitar los golpes de calor en el verano

Llega el verano y, con él, las ganas de realizar actividades al aire libre. La exposición prolongada del cuerpo al sol, sumada a la falta de hidratación, incrementan las posibilidades de sufrir agotamiento o un golpe de calorOSPAÑA colabora con la prevención de estas afecciones a partir de algunos sencillos consejos pensados para las distintas franjas etarias.

En primer lugar, es importante conocer las causas del agotamiento provocado por el calor: puede llegar, por ejemplo, luego de una actividad física intensa o de una exposición prolongada al sol. Los primeros síntomas son: sudado excesivo, palidez, calambres musculares, debilidad, mareos o dolores de cabeza, dolor de estómago —incluso vómitos— y, en algunos casos, puede provocar el desvanecimiento.

Cuando se detecta alguno de estos síntomas, se aconseja enfriar el cuerpo y mantenerse en un lugar tranquilo y fresco, a la sombra —también puede buscarse un lugar cerrado con aire acondicionado—. La hidratación es fundamental en este punto, pero solo deben ofrecerse bebidas frescas y sin alcohol. De ser posible, refrescar la piel con una esponja mojada o darse una ducha de agua fresca —siempre que la persona pueda trasladarse, preferentemente acompañada— también es recomendable.

Si los síntomas son severos, la persona tiene problemas del corazón o es hipertensa, es fundamental buscar atención médica de inmediato. En el caso de que esos síntomas se agraven o se prolonguen por más de una hora, también debe solicitarse atención médica, ya que, de lo contrario, un cuadro de agotamiento puede convertirse en un golpe de calor, una condición más grave. Si la persona presenta directamente un cuadro de golpe de calor, debe llamarse de inmediato al servicio de emergencias porque este cuadro es considerado una emergencia médica.

Tanto las personas mayores —de 65 años en adelante o con alguna enfermedad mental— como los bebés y los niños de hasta 4 años de edad son las franjas etarias más propensas a sufrir agotamiento o golpes de calor, por lo que requieren cuidados de prevención especiales. En el caso de los adultos mayores, si viven solos se recomienda visitarlos por lo menos dos veces al día para ver si presentan alguno de los síntomas antes mencionados.

Además de asegurar una hidratación constante —especialmente si se realiza actividad física—, en verano se recomienda utilizar ropa fresca y ligera, en lo posible de colores claros. Proteger la cabeza de la exposición directa al sol con gorras, pañuelos o sombreros también puede ayudar a la hora de prevenir este tipo de cuadros provocados por el calor.

Patricia Ortiz

Corrección: Ailen Hernández



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