Juan Pablo Mazzieri, el secretario de Prensa de APLA y la preparación para el regreso de la actividad aerocomercial

Juan Pablo Mazzieri, el secretario de Prensa de APLA y la preparación para el regreso de la actividad aerocomercial

Juan Pablo Mazzieri, Comandante del Airbus A330 de Aerolíneas Argentinas y Secretario de Prensa de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), desde donde se está trabajando intensamente en los pasos que deberán seguirse una vez regrese la actividad aerocomercial. Además, su desempeño en el ámbito gremial le ha dado la posibilidad de ocuparse, junto a sus compañeros, de proteger a quienes han visto y ven vulnerados sus derechos laborales debido a la pandemia. Durante estos meses, también participó en dos de los viajes a China en busca de insumos para combatir el virus del Covid-19.  En cada palabra compartida con Caminos Culturales se perciben su compañerismo, liderazgo y su interés por resolver situaciones y aportar su grano de arena desde el lugar que le toca dentro de la aerolínea y de APLA.

C. C.: ¿Cómo vivió este tiempo tan particular el sector de la aeronavegación?

Sin duda, esta pandemia nos ha hecho vivir momentos difíciles e inéditos a todos. Cada uno en su actividad tuvo que adaptarse a una realidad diferente y encontrar nuevas formas de vincularse. Al principio, cuando se declaró la pandemia, hubo inseguridades en los trabajadores con respecto a los potenciales contagios. Luego, cuando se cancelaron todas las actividades, llegó la preocupación por la posible pérdida de los puestos de trabajo. En ese momento se produjeron las primeras quiebras en el mundo y algunas empresas de aeronavegación desaparecieron. La realidad nos mostraba despidos y problemas laborales de toda índole y la angustia se profundiza, no solo por la cuestión sanitaria, sino también por el estrés de los trabajadores y de sus familias ante la posibilidad de perder el empleo en medio de la pandemia; fue y es un impacto muy fuerte.

C. C.: ¿Y cómo se prepara para la desescalada, instancia que permitirá reanudar las actividades aerocomerciales?

Nos estamos preparando para resurgir. Desde nuestro lugar dentro del gremio, intentaremos aportar lo que esté a nuestro alcance para  defender los que consideramos nuestros legítimos derechos y para que todo lo sucedido no sea el motivo que esgriman a futuro las empresas para profundizar cambios laborales que ya intentaron realizar en otras ocasiones.

Juan Pablo Mazzieri, el secretario de Prensa de APLA y la preparación para el regreso de la actividad aerocomercial

C. C.: ¿A qué empresas se refiere?

Un ejemplo puntual es el de los trabajadores de Avianca Argentina, que no están cobrando su sueldo desde mucho antes de la pandemia. Además, con total displicencia, la empresa los ha dejado en un limbo laboral y no pueden acceder a las ayudas que ofrece el Estado, como el ATP o el IFE. Es grave, son doscientos trabajadores en esa situación y otros tantos de Andes Líneas Aéreas que no cobran su sueldo desde hace seis meses.  

C. C.: ¿Cómo es el caso de LATAM Argentina, que cerró su filial en el país y ha dejado a sus empleados sin trabajo?   

Este es un caso que ha dado mucha prensa. En medio de la pandemia, LATAM Argentina decidió desvincular a sus 1.700 trabajadores e irse del país, y adjudicó a los sindicatos y a la pandemia una decisión tomada mucho antes, que beneficiaba al holding latinoamericano y afectaba a las filiales en la Argentina. A raíz de esto, lo que percibimos es que, a medida que se fue extendiendo la cuarentena, los grandes holdings empresarios empezaron a declararse en estado de quiebra en Estados Unidos ciñéndose al Capítulo 11 o Chapter Eleven.  Así hicieron LATAM, Avianca Holding y Aeroméxico y eso se tradujo en un fuerte impacto en las condiciones laborales de sus trabajadores, como reducción en la dotación de las plantas o rebajas de salarios. A continuación, aparecen los fondos de inversión para evitar que esas empresas quiebren, las capitalizan con créditos a intereses muy altos y así obtienen importantes ganancias, siempre en detrimento de los trabajadores. Este es uno de los problemas que está dejando la pandemia ahora que empiezan a reactivarse algunas actividades.

Juan Pablo Mazzieri, el secretario de Prensa de APLA y la preparación para el regreso de la actividad aerocomercial

C. C.:¿A qué se debe la afirmación de la empresa de que el cierre de operaciones en la Argentina fue por motivos de intransigencia gremial?  

Muchas veces, cuando a alguien le va mal en algo, decide echarle la culpa de su inacción a otro. Lo cierto es que LATAM Argentina acumuló, en los últimos años, una pérdida de aproximadamente trescientos treinta millones de dólares:  treinta en 2016, cuarenta en 2017, ciento treinta en 2018 y otros ciento treinta en 2019. Adjudicar a los sindicatos el hecho de que tuvieron que irse del país por su intransigencia es una falacia, una irrealidad. Nosotros lidiamos constantemente con este tema para explicar cómo fueron los acontecimientos.

C. C.: ¿Cómo se llegó entonces a la partida de LATAM de la Argentina?

En los cuatro años de gestión macrista existió una política aerocomercial que favorecía al holding LATAM en Latinoamérica y que usaba sus filiales en Brasil, Chile y Perú para sacar pasajeros de la Argentina y transferirlos a su hub de distribución, lo que perjudicaba a la filial de nuestro país. Hubo una decisión orquestada  para que nuestra sucursal fuera perdiendo operatividad y disminuyendo su actividad. Entre otras cosas, se quedó sin su call center y hubo una importante transferencia de recursos. Un día después de que la Organización Mundial de la Salud decretó la cuarentena, la empresa solicitó pagar a los trabajadores el 50% de sus salarios. Desde el sindicato sostuvimos desde el primer momento que había que negociarlo, pero no pudo ser porque desde la primera línea nunca respondieron las soluciones alternativas que presentamos. Tuvimos siete reuniones en las que buscamos, a partir del diálogo, alcanzar un beneficio conjunto, pero no sirvieron. Así mostraron que el objetivo siempre había sido desarmar la empresa, que hubo una marcada decisión desde el inicio para llegar al procedimiento preventivo de crisis y a la desvinculación de los trabajadores. Es bueno poder explicar esto, porque si no queda en los titulares que los sindicatos fueron inflexibles. La realidad es que con el grupo LATAM Argentina mantuvimos durante  catorce años una relación que, si bien tuvo algunas tensiones, siempre consiguió salir airosa a partir de los acuerdos que cerramos. LATAM ha tenido una excelente productividad gracias a la buena predisposición del sindicato y a la aceptación, por parte de la mayoría de sus trabajadores, de las decisiones tomadas. El problema empezó con la llamada “revolución de los aviones” del Ministro Guillermo Dietrich, que le permitió al holding LATAM ser beneficiario directo en detrimento de los intereses de la filial argentina.

C. C.: ¿Por qué LATAM sí continúa sus operaciones en otros países?

Hay que analizar esto teniendo en cuenta la situación global. En otros países se acoplaron al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos.  Entendemos que las condiciones de trabajo son más flexibles, con salarios menores, y que por eso ha decidido transferir todas sus operaciones a esos países. Hay que ver cómo se desarrolla este tema y qué depara el futuro.

C. C.: Volvamos al plano local, ¿en qué consiste el trabajo de APLA a la hora de  buscar soluciones a estos problemas?

Estamos viviendo una realidad difícil, por lo que primero hay que entender al trabajador, empatizar con lo que le está pasando: vive momentos de angustia ante una situación que todavía no está controlada porque no existe una vacuna. A esto se suman los riesgos que van surgiendo en materia laboral. En el caso de Aerolíneas Argentinas, se debió suspender a una cierta cantidad de empleados por falta de ingresos, y desde la conducción sindical tenemos la difícil tarea de contener estas realidades y de asesorar a los trabajadores para que cuenten con herramientas que les permitan entender el presente y proyectar su futuro. Son tiempos muy diferentes, ya no tenemos la cercanía del trato personal, todo lo hacemos vía Zoom o Instagram. La nueva normalidad nos impone otro tipo de comunicación  y nos obliga a mantenernos centrados y unidos para poder lidiar con estas cuestiones y afrontar los días de trabajo con la mayor dedicación posible.    

Juan Pablo Mazzieri, el secretario de Prensa de APLA y la preparación para el regreso de la actividad aerocomercial

C. C.: ¿Qué se ha logrado al respecto en este tiempo? 

En el caso de LATAM, se ha logrado desactivar el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que solicitó al Ministerio de Trabajo para dar de baja al personal sin pagarle lo que le corresponde. En la audiencia manifestamos que la empresa debía cumplir con ley vigente, los decretos 329/20 y 487/20 prohíben los despidos. También recordamos que, en caso de despido, la empresa debía pagar una doble indemnización. Por estos motivos, hoy LATAM está realizando acuerdos unipersonales con los trabajadores; se ha conseguido esa protección. También acordamos que deberán abonarse los salarios adeudados hasta marzo, ya que a partir de ese mes se empezó a abonar el 50%. Si bien la empresa no lo ha hecho efectivo aún, a la hora del reclamo judicial está pendiente. Dentro de todo lo malo, es algo positivo.

C. C.: ¿En qué más están trabajando?

Desde lo sindical, hemos estado trabajando en protocolos de seguridad para proteger la salud de los pilotos, de la tripulación y de los pasajeros. Esta etapa ha sido muy intensa. Aparentemente, los vuelos se van a ir reiniciando poco a poco y estamos atentos y dispuestos a retomar las operaciones aéreas. Somos los principales interesados en que se vuelva a operar, por lo que intentaremos aportar todo lo que podamos desde nuestro conocimiento. Será una etapa diferente y queremos que la actividad se reactive respetando las normas de seguridad y los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud y de Transporte. En nuestro caso, además, hemos realizado con nuestra línea de bandera, como herramienta estratégica, vuelos sanitarios a China que posibilitaron la llegada de insumos médicos para hacerle frente al Covid-19 —seiscientas toneladas de carga— y vuelos de repatriación en los que más de treinta mil pasajeros regresaron a nuestro país. Ha sido un capítulo muy importante.

Patricia Ortiz 

Corrección: Ailen Hernández



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