Stand Up, una nueva propuesta para reír

Stand Up, una nueva propuesta para reír

Lucas Lauriente, Martín Pugliese, Martín Rocco, Brian Rullansky , Sebastián Wainraich y distintos exponentes del género, opinan sobre esta forma de humor que tiene varios años pero que explotó hace poco.

“Hay gente que no sabe lo que es porque no le interesa o porque todavía no tuvo un nivel de exposición tan masivo. Pero si mi abuela sabe lo que es, significa que hubo cierto avance”, opina Brian Rullansky (21) sobre el Stand Up, un género tan de moda para algunos como desconocido para otros. En un show, los comediantes se paran en el escenario, frente al público y con sólo un micrófono como herramienta, y se disponen a hacer un monólogo humorístico.

No hay límites claros con respecto a qué es Stand Up y qué no. Hay quien dice que debe hacerse sólo sobre cosas que le suceden a uno, otros opinan que con que parezca que te sucedieron es suficiente y algunos monologan sobre temas ajenos a ellos. Lo que sí o sí tiene es la impronta propia de cada humorista, la visión que tiene ese comediante de la vida.

Para Lucas Lauriente, de 21 años, el Stand Up es “humor sin vueltas en su estado puro”. Rullansky agrega que los monólogos “son escritos por su mismo intérprete”. Completa un poco la definición Martín Pugliese: “La diferencia con otros géneros es que se presenta como monólogo en tiempo presente”. Según Sebastián Wainraich (38), es “sumamente cruel porque te enterás si las cosas gustan o no en el momento en que lo hacés”.

Wainraich es uno de los mayores exponentes en la Argentina. Junto a sus compañeros de Cómico 5 (Dan Breitmann, Peto Menahem y Martín Rocco, que fue su profesor), protagonizaron en 2011 y 2012 el show más importante del género en el país. Primero fue espectador, después productor, guionista y luego intérprete. Además, conduce de lunes a viernes Metro y Medio, donde comparte estudio con Pablo Fábregas y Martín Reich (además de Menahem), que también son monologuistas.

Muchos “standuperos” llegaron al género por ver Seinfeld, la serie de TV en la que el protagonista —Jerry Seinfeld— hacía Stand Up. Si bien la movida cultural nació en Estados Unidos, de a poco fue asentándose en la Argentina y desde hace ya unos años hay lugares que han quedado prácticamente reservados al desarrollo de shows de Stand Up, como es el caso del Paseo La Plaza. Lo que le llamó la atención a Lauriente es la “adrenalina” que siente ante el hecho de que “si al público le gusta o no, te enterás en el momento”. Rullansky disfruta de inyectar su personalidad en todos los aspectos del monólogo. Wainraich todavía no sabe qué es lo que le gusta, pero de algo está seguro: cuando actúa, se siente realizado.

Martín Pugliese, que además es locutor (participa en Al Ataque en Pop Radio), también estudió con Martín Rocco. Hace 12 años que está metido en el Stand Up y, con más de una quincena de shows a cuesta, se ha hecho merecedor de un nombre importante dentro del ambiente. Para él, “cualquier persona que se banque la mirada del público puede hacer Stand Up”. Y para los que están empezando, aconseja que “aproveche para subirse todo lo que pueda al escenario y que sea sincero cuando escribe”.

“Me ha costado mucho toda mi carrera. Lo digo con orgullo y no con dolor. En el buen sentido: me hice de abajo, laburando”, así se refiere Wainraich a su historia en el género. Pese a que tiene más de 20 años en el ambiente, él se considera más un “hombre de radio” y le resulta un poco incómoda la palabra “estudiar” referida al Stand Up: para él, “estudiar es otra cosa, yo le digo hacer cursos”.

Lucas Lauriente es un humorista con gran proyección a futuro. Tiene sólo 21 años y ya se ha ido de gira por distintas provincias del interior. “Soy comediante full-time. Me dedico 100% a esto, lo tomo como un trabajo y me apasiona”, asegura. Estudió en la Escuela de Monologuistas Señales de Humor hace más de un año y medio, y además tiene la ventaja de ser joven, lo que para él significa que tiene “el tiempo para equivocarse”.

Todos coinciden en algo: cualquiera puede hacer Stand Up. No hay requisitos de edad, género, físico ni de ninguna otra índole. “Que lo hagan bien o mal es otra cosa”, aclara Wainraich. Para Rullansky, es fundamental esforzarse por mejorar y aprender, mientras que Lauriente advierte: “No es tan fácil como parece”.

Brian Rullansky es otro de los jóvenes talentos con importante proyección. Hace poco más de dos años que hace Stand Up. Estudió con Nicolás Bifi y Víctor Wolf. Además, cursa la carrera de abogacía en la UBA. Él entiende que las críticas que recibe el género se deben a que algunos creen que es una moda y que es poco informal, por eso defiende: “Es cierto que no todos los que hacen Stand Up son geniales, pero lo mismo puede decirse sobre los actores y músicos. Si escucharon a Árbol, saben que tengo razón”.

Cualquiera puede hacer Stand Up y también cualquiera puede verlo. Las opciones son múltiples. Hay ciertos lugares como el mencionado Paseo La Plaza (Corrientes 1660) o el Club de Comedia “El Bululú” (Rivadavia 1350), que son epicentros del Stand Up y cuentan con varios exponentes del género. Los espectáculos pueden verse tanto en salas tradicionales como en café concerts, por lo que cada vez hay más lugares donde poder encontrar un show con estos monólogos de humor.

Además, cada año se lleva a cabo el festival de Ciudad Emergente, donde, organizado por Víctor Wolf (actual director de la revista de humor Zona Liberada, fue guionista de Antonio Gasalla, entre otros destacados trabajos), un gran grupo de jóvenes comediantes hace reír al público que asiste de manera gratuita durante todo el fin de semana.

Martín Rocco es de los históricos en el Stand Up en la Argentina. El 5 de abril de 2013 presentó su unipersonal “20 años de Stand Up”. Participa de “Cómico”, el grupo humorístico del género más importante, con cinco ediciones en su haber. Fue uno de los pioneros en nuestro país : cuando comenzó, no había quien enseñara en nuestro país, por lo que luego enseñó a varios comediantes de renombre. Sin embargo, aclara que actuar le gusta “mucho más que enseñar”.

—Fuiste una de las primeras personas que hicieron Stand Up en la Argentina, ¿cómo conociste el género? ¿Quién te enseñó?

—Lo conocí a través de videos. Aprendí con ellos y por medio de libros de USA. No había cursos acá entonces.

—¿Cómo definirías al Stand Up?

—Es una disciplina escénica unipersonal donde no hay cuarta pared, se interactúa con el público. Y, generalmente, el intérprete es el autor de los textos.

—¿Qué sentimiento te produce el hecho de que varios alumnos tuyos hayan logrado tener renombre importante (como Martín Pugliese o Sebastián Wainraich)?

—Ellos y otros casos ya venían con preparación anterior, tanto escribiendo como actuando. Así es más fácil. Mi curso era introductorio (4 meses), aunque hacíamos muestra final.

—¿Qué es lo que más te gusta y qué es lo que menos te gusta del Stand Up?

—Hacerlo es lo que más me gusta, mucho más que enseñar. No me gusta que salga a hacerlo gente que no está preparada.

—¿El Stand Up es cultura?

—Sí, porque toda expresión artística es cultura.

—¿Tenés algunos favoritos? ¿O alguien que hayas visto y digas “a este le pongo unas fichas”?

—Son muchos los que me gustan, de acá y de afuera. Británicos, americanos. Y de las nuevas camadas de acá, hay muchos muy buenos. Me encanta que suceda eso.

—¿Cualquier persona puede hacer Stand Up?

—Si se prepara bien, ¿por qué no? Cualquiera puede ser actor, músico o lo que quiera. Es cuestión de compromiso y mucho trabajo.

Mariano Perusso

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