OSPAÑA y el tratamiento de la enuresis infantil cuando los niños mayores de 5 años mojan la cama

OSPAÑA y el tratamiento de la enuresis infantil cuando los niños mayores de 5 años mojan la cama

La enuresis es la micción involuntaria e inconsciente de orina en niños mayores de 5 años; cuando el problema se presenta en niños menores de esta edad se considera una irregularidad esperable durante el aprendizaje normal del control urinario.

Desde su departamento de medicina, OSPAÑA informa que la enuresis es más habitual de lo que se cree: se calcula que 15 de cada cien niños mayores de 5 años sufren este problema, hecho que lo convierte en un síntoma frecuente –más común en los varones que en las niñas–, que perturba el descanso de los padres, ya que los niños llegan completamente empapados a los pies de su cama, generando molestias. Es importante destacar que los pequeños no lo hacen intencionadamente.

Este trastorno se clasifica según el momento del día en que se produzca. Es “diurna” cuando la pérdida involuntaria de orina ocurre durante el día y “nocturna” cuando sucede durante el sueño, que es la más frecuente. Además, y, según el control de la micción, se encuentra, la enuresis primaria que designa a la micción involuntaria en los casos que el niño no controla durante un periodo continuo de al menos 6 meses, y que son un 80 por ciento de los casos totales. Este problema los perturba y es habitual que lo consideren una falla personal lo que puede generar trastornos de conducta, problemas de ansiedad, miedo y aislamiento. La micción secundaria es cuando existe un período previo de control de la micción (20 por ciento de los casos). Este cuadro comienza luego de un periodo de control y perturbación emocional: fallecimiento de un ser querido, maltrato infantil, nacimiento de un hermano, problemas en la escuela, mudanza, separación de los padres, etc.

Por otra parte, si bien, en la mayoría de los casos se desconoce la causa exacta, otras posibilidades refieren a que la vejiga del niño sea muy pequeña o que la cantidad de orina producida durante la noche sea excesiva. Como resultado, la vejiga se llena antes de que la noche termine. También puede ser que el niño tenga un sueño profundo y no despierte frente a la señal de orinar o que aún no hayan aprendido a reconocer la necesidad de orinar y, por lo tanto, no sepa controlar la micción.

En cuanto a la evolución de la enfermedad, los estudios de investigación dan cuenta de que un 10 por ciento de los niños con enuresis resuelve su problema en forma espontánea; es decir, que 9 de cada 10 niños que hoy mojan la cama continuarán haciéndolo el año que viene si no reciben el tratamiento correspondiente.

Además, se estima que hacia los 15 años al menos uno de cada cien adolescentes que tuvo enuresis de pequeño sigue haciendo pis en la cama durante la noche.

En cualquiera de los casos, siempre es conveniente realizar una consulta con el urólogo o nefrólogo infantil cuando el niño amanece mojado más de tres noches a la semana. A partir del diagnóstico, se recomendará poner en práctica un tratamiento a realizar en la casa y otros específicos que ayudarán al niño a despertar en una cama seca, situación que le devolverá la calma a la familia pero que, por sobre todas las cosas, mejorará la calidad de vida y la autoestima del infante.

¿Cómo abordar la enuresis infantil?

Los padres deben tener en cuenta que la enuresis no es producto de la pereza o de una actuación ya que los pequeños no controlan lo que hacen. Por este motivo se debe evitar los retos y castigos sin avergonzarlo frente a otros niños o adultos ya que esta postura puede generar problemas psicológicos como de baja de la autoestima.  Además, aunque la situación sea incómoda, el niño debe entender que es algo común y que tiene solución.

 Es importante mantener un diálogo que cree canales de confianza y comunicación para reducir el estrés y pedirle colaboración con la higiene: puede llevar las sábanas sucias o ayudar a tender nuevamente la cama.

La técnica del elogio por las noches secas es una forma de destacar cuando el infante ha tenido una noche “seca”.

Es menester, controlar la ingesta de líquidos antes de acostarse y evitar las bebidas cola y el té porque aceleran la producción de orina; estimularlo para que vaya al baño a horas regulares durante el día y enseñarle que no debe retener la orina por períodos largos de tiempo, ni siquiera cuando esté jugando o durante una clase ya fuera en ámbitos escolares como en los recreativos o deportivos.

Patricia Ortiz
Corrección: Ricardo de Titto
Crédito fotográfico: Freepik.com

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