Málaga, en la Costa del Sol, seduce al turista y se baña en las aguas del Mediterráneo

Málaga, en la Costa del Sol, seduce al turista y se baña en las aguas del Mediterráneo

Entrevista a Ignacio Ruiz, director de Desarrollo de Negocio Verde, Interior & Turismo Activo del Patronato de Turismo de Málaga-Costa del Sol

El Patronato de Turismo Málaga-Costa del Sol es una asociación que tiene personalidad jurídica propia, sin fines de lucro, y declarada de utilidad pública. En el edificio de la Plaza de la Marina, 4 de Málaga, me recibe Ignacio Paton Costa en un día increíblemente diáfano, un día malagueño.

—¿Hace cuánto que el Patronato de Málaga se mudo a Plaza de la Marina?

—Son nuevas oficinas. Llegamos en noviembre y disfrutamos de un espacio amplio, con una gran vista. Málaga es una ciudad que se ha volcado de cara al turismo. La Costa del Sol es conocida a nivel mundial y visitada durante todo el año. El hecho de contar con 325 días de sol favorece la rotación de público. El Puerto de Málaga es uno de los principales puntos de atracción en el que compañías navieras entran y salen con pasajeros que llegan y pasajeros que se van. Es una ciudad donde se puede pasear con facilidad; la gente va a las terrazas, camina por la arena disfrutando el olor del mar, recorre las calles o concurre a las bodegas; el andaluz y el malagueño viven en bares o restaurantes: recorren las calles simplemente porque les apetece. Málaga es una urbe muy bien comunicada, con gente abierta, amable y divertida.

—¿Cuáles son los lugares que atraen al turista?   

—Tenemos una situación geográfica de privilegio. La fotografía de la ciudad de Málaga ofrece negocios, bares y tiendas. El Patronato de Turismo Málaga-Costa del Sol tiene más de 35 años de historia y la responsabilidad de llevar a cabo la promoción turística de 101 municipios, entre los que menciono a Marbella, Nerja, Fuengirola, entre otros. La Costa del Sol fue instalada como un segmento de sol y playa y parte de este posicionamiento inicial para  desarrollar otros, evitar la estacionalidad y crear complementos entre los que se encuentra el golf, con más de 70 campos de la Europa continental, donde la cultura del deporte es bastante arraigada. La temporada de otoño-invierno es para disfrutar del golf; el turista alemán y el británico gustan de practicarlo y vienen a disfrutar de días maravillosos y soleados, con ligera brisa. Hemos parcelado más aún para incluir la oferta en turismo cultural. Un ejemplo de lo que comento ha sido la apertura del Museo Picasso, Thissen, o el Museo del Automóvil. Hay más de 100 museos etnográficos y de costumbres populares. Es muy importante el turismo idiomático; muchos estudiantes realizan cursos de cinco o nueve meses a los que le agregan la bondad de nuestro territorio, que facilita la elección de este lugar. Es una tierra alegre, hospitalaria y comunicativa; el ciudadano está imbuido de esto y todo aquel que llega se va con lo mejor.

—¿Qué ocurre en estos momentos de crisis?

—Es una palabra negativa que está invadiendo el mundo entero. Málaga es un territorio elegido. Desde el punto de vista de la oferta complementaria, hay restaurantes, salones de fiesta, ocio, danzas andaluzas. Además de sol y playa, todo lo que el turista pretende encontrar aquí lo encuentra. Lo pide, lo busca. ¡Existe!

Vista del Castillo de Gifralfaro

—¿Cómo se diferencia la oferta en los diferentes municipios?

—Nuestro interés es el de dinamizar los 85 municipios con ciudades como Antequera, Fuengirola, Nerja, Ronda, por citar algunas. Son pueblos blancos de costumbres arraigadas y auténticas, y ahora mismo el desarrollo de la cultura gastronómica no ha sido considerado ampliamente.

—¿Estas marcas que tienen tanta presencia se encuentran bajo el paraguas de Necesito España?

—Aquí tenemos muy claro que aunar es sumar. Existen otros estamentos que tienen responsabilidad a nivel nacional de la promoción de España, o regional de Andalucía; esta promoción corresponde a Turismo Andaluz, en el caso de Tour España, y lo hace promoviendo al país en el exterior. Vamos de la mano; no es de otra manera, aunque existe un sello. Tenemos que considerar que el norte tiene sus características, el sur tiene otras.  Andalucía tiene ocho provincias, desde Almería a Huelva, desde Sevilla a Granada, desde Jael a Málaga, y cada una con su particularidad, cada uno vende lo que tiene que vender y el turista elige.

—¿Cuál es la importancia del turista argentino en España?

—El turista argentino nos interesa muchísimo. Argentina o Chile han desarrollado una gran cultura de viajar y disfrutar de Europa. Dentro de Andalucía, la Costa del Sol es importante y por eso les hacemos llegar nuestro mensaje: ¡aquí, al sur, tienen su casa!  Hemos segmentado los productos; seguimos las diversas necesidades y por eso incluimos turismo y congresos,  turismo cultural, gastronómico, el cual hemos basado en productos del mar, aceite de oliva, pescado.  El aeropuerto internacional es de primer nivel y tiene una capacidad de 20 millones de pasajeros al año. El tren Ave conecta al visitante desde Madrid con todas las ciudades. Málaga está a solo dos horas y media. El principal turista proviene del mercado nacional, pero el británico es muy importante; luego siguen los franceses e italianos en un radio de no más de cuatro horas de vuelo. En cualquiera de los casos, nos visitan muchos países. Con más ciudades en vuelo directo. Posibilidades tenemos todas, no solo invitarlos a Andalucía.

—¿Qué hace un turista al llegar a Málaga?

—Muchos destacan poder caminar por una Málaga segura, limpia, con árboles verdes, una avenida principal un parque, el mar, el puerto al que llegan dos o tres cruceros por día. Málaga es una ciudad que combina aspectos modernos y antiguos. Si nos detenemos en el Parque de Málaga, conoceremos que fue concebido como un paseo, con jardines a ambos lados. Su historia data del último siglo de la ciudad. Málaga no es inmensa; tiene el tamaño justo para que no desborde y no se haga difícil de manejar; es paseable, caminable. Hay edificios de una gran belleza arquitectónica. En las mañanas, el Paseo Marítimo es muy agradable; las  calles, empedradas. De repente vemos la majestuosa Catedral, que sobresale y atrae a los turistas. La Alcazaba que se une al Castillo de Gibralfaro se encuentra en el noroeste. También encontramos El Museo Picasso Malaga, el Museo de Artes y Costumbres Populares, el Centro de Arte Contemporáneo Cac Malaga, la Plaza de Toros de la Malagueta o el Paseo del Parque Jardines Puerta Oscura y el Jardín Pedro Luis Alonso. Es una ciudad muy bien construida a pesar de haber pasado por varias fundaciones, entre las que encontramos a griegos, cartagineses, árabes; hay vestigios de culturas romanas y fenicias que se valoran. El Teatro Romano, al lado de la Catedral, es un ejemplo. Otras ciudades tienen otro planteamiento y lo vemos en la parte oriental u occidental de la provincia en Benalmadena, Estepona, Marbella, Nerja o Torremolinos, por citar algunos. Son pueblitos con cultura taurina. El 27% del espacio del territorio malagueño está protegido; no cabe pensar en no combinar el espacio verde con el antiguo; es un territorio con más de 50 años de cultura.

—¿Hay alguna ciudad no explotada aún?

—Málaga, Antequera y Ronda conforman el “Mar de culturas”, un  producto turístico creado por el Patronato de Turismo de la Costa del Sol en 2012. Tiene como objetivo potenciar el eje cultural formado por estas tres ciudades en las que se encuentra el 80% del patrimonio artístico malagueño. Mar de Culturas lleva a estas ciudades a ser conocidas desde su cultura gastronomía y su turismo. El mismo malagueño desconoce su tierra. Este triángulo se recorre en tres días; se llega en tren en el circuito Málaga a Antequera y de allí a Ronda; son ciudades con arraigo y posicionamiento.

—¿Cómo llegaron a este análisis desde el Patronato de Málaga?  

—El proyecto surgió hace un año con la idea de aunarlas. Transmitir este atractivo turístico para una estancia especial fue nuestro objetivo. Desde nuestras oficinas armamos no solo la filosofía de donde se compran los paquetes; trabajamos con nuestros operadores para vender esta opción.  Hay municipios de menor tamaño que se irán sumando poco a poco; se abre una faz importante. Andalucía se complementa una vez que se despierta el interés que se consigue luego de que Costa del Sol se abre con sus museos, iglesias, caminos y música.

—¿Cómo realizan la conservación y cuidado de lugares y monumentos históricos?  

—Son competencias fundamentales y municipales dependiendo del tipo del edificio. Si son edificios públicos, pertenecen al ayuntamiento de turno, a la comunidad autónoma o a la propia Diputación de Málaga, ayuntamiento de ayuntamiento, que da cobertura económica a municipios de menores recursos. Entonces depende de qué órgano tiene la responsabilidad del mantenimiento de su puesta en valor. Nuestra tarea es la de dar a conocer esos valores, recursos, puestas en valor y excelencia turística. Existe una perfecta comunicación con los municipios; aquí vuelcan y piden su ayuda para promoverlos.

Vista del Castillo de Gifralfaro

—¿Cómo surgió el Patronato de Turismo de Málaga?

—Este es un patronato pionero. Surgió de una iniciativa privada sin fines de lucro y está compuesta por socios; el sector turístico es muy sensible. Vivimos del turismo y la agricultura. Del fruto de ese conocimiento y de la realidad de nuestro territorio surgió la decisión de los empresarios de apostar a este ente privado.  Con el paso del tiempo, hubo un aporte de dinero público en el caso de la diputación que ostenta la presidencia de la casa, pero es un voto más dentro del  órgano rector de esta. Se aporta dinero; opinan y, de esta manera, se deciden los caminos por donde vamos. Es pionero en España y gracias a él se han creado otros a su imagen. Málaga requiere de una casa de esta dimensión y de la envergadura  económica que recibe para llevar a cabo la tarea de difundir el turismo.

—¿Cuánto  hace que trabaja aquí?  

—Hace 20 años que promuevo el turismo de Málaga. Pasé por otros departamentos llevando la responsabilidad de la promoción turística de mercados de España, Portugal y Marruecos. Hubo un giro y un replanteamiento en el organigrama de la casa y llevo la dirección del desarrollo de negocios de turismo de los municipios del interior, cultural paisajístico, gastronómico.

—¿Qué le gusta más de su trabajo?  

—Tuve y tengo la suerte de trabajar en el turismo: en 1993 me propusieron promover la Costa del Sol; soy malagueño por adopción. Cuando a uno le gusta lo que lo rodea, no es difícil transmitirlo. Además, tengo la posibilidad de contactar a mucha gente y transmitirles las bondades del lugar; es la  mayor satisfacción que puede darme la vida.

—¿Cómo es el malagueño?  

—Absolutamente extravertido, comunicador, dicharachero. Vive en la calle; la climatología y la cultura invitan a pasar tiempo en la calle.  La Costa del Sol exporta profesionales y todo eso ayuda mucho a definir el carácter cosmopolita.

—¿Quién es el mejor embajador de Málaga? 

—Creo que Pablo Ruiz Picasso, aunque nuestro embajador mediático es Antonio Banderas; es malagueño allí adonde va. No ha perdido su tradición. Divulga lo que es la provincia. Hace un guiño y seduce como persona… tanto como lo hace nuestra tierra.

Puerto de Málaga

 



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