Entrevista a Norberto Grosso, Néstor Desulovich y Néstor de Pedro

Entrevista a Norberto Grosso, Néstor Desulovich y Néstor de Pedro

Tres hombres y una consigna: trabajar por el crecimiento de la Villa de Merlo. Norberto Grosso es el presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, Néstor de Pedro su secretario y  Néstor Desulovich, el pro secretario.  Los tres nos contaron sus proyectos ante la imponente vista de la terraza de la Hostería de los Césares.

Norberto Grosso es propietario del Hotel Algarrobo; Néstor Desulovich, de la Hostería de los Césares y Néstor de Pedro, de la Hostería Sueños Dorados.

En un día soleado, la Villa de Merlo brilla aún más y los colores de las flores se tornan más intensos. La sierra se levanta detrás de la Hostería de los Césares y parece estar muy cerca. Los tres empresarios llegan a la mesa. Hablan y ríen en un clima especial: el maravilloso microclima de la Villa tiene este efecto de distensión. ¡Comienza la entrevista!

—¿Qué es la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica?

Norberto Grosso: Nuestra asociación es una asociación gremial empresaria cuyo objetivo es trabajar por la defensa de nuestros asociados; al mismo tiempo, formamos parte del consejo directivo en la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA).

—¿De qué consta el trabajo de la asociación que preside?

Norberto Grosso: Fundamentalmente, de una tarea de promoción; nuestros establecimientos necesitan huéspedes. En Merlo no hay una cámara de turismo que se dedique al tema. En cuanto a lo relacionado con la actividad de la municipalidad y de la provincia, la llevamos adelante dentro de nuestro criterio, que consiste en ir a la Feria Internacional de Turismo o a los workshop en Buenos Aires.

Néstor Desulovich: Realizamos los mapas que recibe el turista que, al llegar a la terminal, recibe en la oficina de la Asociación Empresaria Hotelera de la terminal toda la información que responde a sus necesidades de búsqueda; opciones de hotelería, excursiones, servicios, compra.

—¿Qué actividades desarrollan en capacitación?

Norberto Grosso: Es un tema al que le dedicamos un capítulo especial: ¡capacitar al personal que atiende al huésped!

La Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA) envía a sus formadores, que dan cursos dentro de la Villa sobre costos, marketing, desempeño de los mozos, mucamas, conductores; además de destacar como idioma el portugués.

—¿Por qué el portugués?

Norberto Grosso. La Asociación Hotelera realiza actividades en conjunto a veces con el municipio, pero el eje gira alrededor de ella. Tenemos un convenio con la Universidad de la Punta en San Luis mediante el cual los profesores viajan a Merlo para dar dos módulos de cuatro meses dos veces por semana.

—¿Cuál es el interés del idioma?

Norberto Grosso. Todo comenzó en 2008, con la invitación al 4º Congreso Internacional de Turismo Religioso y Sustentable que se realizó en Brasil. El 5º fue organizado en noviembre de 2009 en Merlo, y el 6º, en 2010, será en Santa Catarina, Brasil. Es un mercado al que apostamos y estamos trabajando para lograr que esta actividad, que mueve en el mundo dos millones y medio de personas, se ponga en valor en la Argentina.

—¿Hay antecedentes en nuestro país?

Néstor De Pedro: No. ¡Somos pioneros! De todos modos, estamos en contacto con el municipio; será muy importante que se abra el departamento de turismo religioso y por esto fomentamos y desarrollamos circuitos, interesando a agencias de viajes locales para que lo incluyan. Es una forma de turismo más: no significa que estará el turista rezando todo el día. El 21 de abril, en la Secretaría de Turismo de la Nación (SECTUR), realizaremos un seminario sobre comercialización de turismo religioso para explicar a las agencias de Buenos Aires qué es y de qué se trata e interesarlas en promover su apertura. No es sólo un título; es una forma más de hacer turismo donde se agregan a las excursiones las visitas a las iglesias.

—¿De qué manera lo instaló Brasil?

Norberto Grosso: A un alto nivel, a través de la famosa Ruta de Fe. Cultura y religión se dan la mano para instalarlo con ayuda del arte, el cine, seminarios, o grupos de debate que acercan a la gente.

Néstor Desulovich: El Congreso fue un éxito, pero costó involucrar a todos. Somos hoteleros, una pata de la mesa. Hay que tener en cuenta que todo se pone en movimiento: el turista que llega consume en la farmacia, en el quiosco, en la compra de artesanías. ¡Todos estaremos en este proyecto!

—¿Qué lugar tiene la Villa de Merlo dentro del mundo turístico de la provincia?

Néstor de Pedro: Merlo tiene marca registrada y camina solo: cuando nos  convoca el Gobierno provincial, vamos y colaboramos.

—¿Cuáles son las ventajas de pertenecer al sector privado y al político?

Néstor de Pedro: Nosotros, desde lo privado, hacemos nuestro aporte y creemos fundamental la intervención del diputado y del senador con el poder de elevación de ley en un proyecto. La diferencia pasa por el ser expeditivo.

Acostumbramos a reunimos para analizar un programa de promoción ¡y se hace!.

Norberto Grosso: Lo ideal sería que todo funcionara adecuadamente. Tenemos capacidad de acción y dinero, pero el Estado es superior, una ordenanza, un municipio. Tenemos un gran ánimo de participar por el trabajo por Merlo.

—¿Cuántos socios tiene la Asociación?

Néstor Desulovich: Más de 125. Comenzamos en 1994 por una necesidad de unificar criterios. Hubo otros intentos, pero Merlo se desarrolló entre 1998 y 2000. En un principio dependía de la Asociación Hotelera de San Luis, y la lejanía impuso nuestra creación para tratar la problemática del lugar.

—¿Qué novedades trae de su viaje a San Juan?

Norberto Grosso: Fui a la reunión del Ente Cuyo. Allí, la Asociación Hotelera tiene su lugar y es la creadora de la Fundación Ente Cuyo, integrada por empresarios privados, asociaciones hoteleras en esta Fundación.

Néstor Desulovich: Además, estamos orgullosos de que Merlo tenga la presidencia. Se creó con el objetivo de “impulsar al sector privado”. Vimos que había ideas pero no se ejecutaban. Merlo tomó la posta y armó la Fundación Ente Cuyo: su presidente es Norberto Grosso, que siempre ha trabajado por la región

—¿Qué le piden a un presidente?

(Casi al unísono, los tres): ¡Que trabaje! (risas).

Néstor De Pedro. Que no ponga palos. En este caso, Norberto es la persona de mayor experiencia en turismo, apunta a muchas actividades y las resuelve; es un hombre con mucha capacidad.

—¿Qué le falta a Merlo?

Néstor Desulovich: Nuestra visión es completamente diferente de la de “hacer política”. El municipio trabaja mucho; no obstante, nos gustaría tener la peatonal, un mejor señalamiento. Trabajamos a prueba y error: lo que hicimos mal lo corregimos, porque vivimos de nuestro establecimiento y necesitamos tener huéspedes.

—¿Qué es lo más atractivo de la actividad hotelera que realizan los tres?

Néstor De Pedro: ¡Trabajar, en lo que sea! Llegué a Merlo hace varios años, como muchos porteños, y es un buen recurso de vida. Es una actividad donde se juntan varios rubros: lo administrativo, el mantenimiento, la promoción, la actividad recreativa, estar en contacto con la gente. Merlo es maravilloso; es mi trabajo, llegamos sin saber mucho y escuchamos a Norberto; un referente.

Norberto Grosso: Cuando vivía en Bs. As., tenía una fábrica con diez clientes, mi mundo era ese. Acá es al revés; todo lo que ocurre abre más la cabeza, me relaciono. Socialmente es una gran actividad, se administra, se pelea con el albañil, el precio al pintor.

Néstor Desulovich: ¡Siempre estamos aprendiendo! Yo destaco el trato con la gente que viene de muchos lugares, el ir y venir en medio de tanta belleza.

—¿Cómo fue la temporada?

Norberto Grosso: Fue muy buena: tenemos diez mil camas, aunque nuestra proyección no pasa por aumentar la oferta y sí la demanda, para no llegar a una capacidad ociosa. Trabajamos para que vengan más a nuestro hotel; la mejor inversión es difundir. Si hablamos de inversión, preferimos los nuevos proyectos: una aerosilla, más paseos arriba de la sierra que se paguen en peaje para brindar un servicio de sanitarios, que tenga lugares para tomar en los descansos, es decir, apuntar a una mayor comunicación dentro de la sierra.

En Semana Santa  las estadísticas de ocupación desde el 1 de abril al sábado 3, (promedio de tres noches) fue para la hotelería: 100%, complejos hoteleros, también 100% y  las Viviendas de Alquiler Turístico Temporario (VATT), el mismo porcentaje.

—¿Cuáles son los lugares que no son aún explotados turísticamente?

Néstor Desulovich: La gente que viene tiene mucho para conocer.

Supongo que la sierra no está promocionada. No es cuestión de seguir edificando sobre ella, sino de abrir espacio para subir y abrirla.

El senderismo es un turismo no explotado y la sierra es una caja de Pandora: siempre hay otro espacio maravilloso que ver. Hay gente que se dedica a eso y debemos abrirlo para que la gente se quede más tiempo. No podemos estar en todos lados: la distracción del turista es fundamental en la sierra.

Néstor De Pedro: Una buena inversión en el pueblo llevaría a Merlo a un lugar de mayor excelencia: por ejemplo, en recreación nocturna, otro teatro, más discos, un centro de convenciones.

—¿Qué proyectos tiene la Asociación para el Bicentenario?

Néstor De Pedro: Poner en funcionamiento el Turismo Religioso: la ruta de fe y comenzar luego con lo que hacemos todos los años.

Norberto Grosso: Lo grandilocuente no conduce a nada; pequeñas cosas llevan a otras día a día.

Néstor Desulovich: Generalmente tenemos un plan de acción básico y luego lo plasmamos en la acción. ¡Pero sabemos que trabajar es lo único que nos lleva al éxito!

Patricia Ortiz

www.hotelalgarrobo.com/

www.hosterialoscesares.com.ar

www.sueniosdorados.com.ar



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