En la Estancia San Carlos, turismo rural y vivencias criollas, se viven intensamente las experiencias que permiten estar en contacto con las bondades de nuestra bendita tierra.

En la Estancia San Carlos, turismo rural y vivencias criollas, se viven intensamente las experiencias que permiten estar en contacto con las bondades de nuestra bendita tierra.

Carlos Emilio Lorences organiza en su estancia, enclavada en el oeste pampeano, diversas actividades en las tierras que cobijaron a nuestros antepasados indígenas.

En el ala del oeste pampeano, la Estancia San Carlos es un sitio enmarcado en la zona del caldenar. La atmósfera natural es ideal para percibir el gorjeo de los pájaros o para ver una hermosa puesta de sol.

“Soy un productor de campo y aquí desarrollamos turismo rural basado en las  cabalgatas de cuatro o cinco días en las que recorremos distintos lugares”, contó el dueño de la estancia, que está preparando para el fin de semana largo de octubre un recorrido de tres días con salida el sábado a mediodía, almuerzo campesino, mates a media tarde y, a la noche, llegada a Victorica, donde los esperará un fogón con asado y guitarreada bajo un cielo inmenso y estrellado.

Este hombre de campo conoce tramo a tramo los recónditos lugares y conduce a sus huéspedes por los caminos más increíbles del asentamiento Ranquel, donde están los restos del hijo de Juan Manuel de Rosas y de un cacique de la tribu. Las jornadas están pensadas para aquellos que gustan de pollos asados, música, pan casero y tortas regionales. A la vuelta, la Estancia San Carlos, atendida también por María Angélica Tamagnone, ofrece un brindis de despedida.

La Estancia San Carlos es un emprendimiento familiar. “La gente que llega a San Carlos está  interesada en descansar y en conectarse con la naturaleza. Mis hijos también atienden y nos acompañan”, explicó Lorences, que apuesta al turismo porque cree que tiene que mejorar. Y una vía de conocimiento de este lugar fue la Expo Patagonia 2009, donde La Pampa tuvo un stand con mucha información y propuestas innovadoras.

Nuestro campo no atraviesa el mejor momento y el dueño de San Carlos se prepara para épocas mejores con la creación de un pequeño feed lot para engordar terneros alimentados con maíz para faenar a corto plazo.

La Estancia San Carlos pertenece al grupo de Estancias Pampeanas. No se clasifican con estrellas, pero todas tienen un muy buen nivel. No son cascos antiguos, pero sí  son cálidas y sencillas… como este productor que conoce el valor del silencio y del espacio infinito de una llanura inmensa.

Patricia Ortiz

 



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