El Museo de la Patagonia “Francisco Pascasio Moreno” lleva el nombre de quien recorrió y exploró los Andes y los ríos patagónicos

El Museo de la Patagonia “Francisco Pascasio Moreno”  lleva el nombre de quien recorrió  y exploró los Andes y los ríos patagónicos

Fue inaugurado en 1940. El Poder Ejecutivo Nacional recibió como donación las tierras, que se transformaron en el primer Parque Nacional de la Argentina en 1903.

El Museo de la Patagonia ocupa el ala este del Centro Cívico, complejo edilicio diseñado por el Arq. Ernesto De Estrada, en San Carlos de Bariloche, Río Negro.

Su administración depende de la Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi y fue inaugurado en 1940. En sus instalaciones se puede pasear, preguntar, leer, aprender, investigar y tomar apuntes sobre la historia de nuestra Patagonia.

Allá  lejos y hace tiempo

El primer director fue el señor Enrique Amadeo Artayeta, dueño de una colección antropológica e histórica que se exhibe actualmente en el museo y que fue creciendo a lo largo de los años.

El hall de entrada nos lleva a la Sala de Historia Natural, en la planta baja. La Sala de Prehistoria nos muestra la historia indígena de la Patagonia y la historia regional. En este nivel, se ubica la Sala Cecilia Girgenti.

En el museo de la Patagonia son de interés los temas que nos acercan al conocimiento de nuestro patrimonio material e inmaterial de los pueblos que habitaron nuestro sur.

El Diorama de la Costa Patagónica Austral expone una muestra de aves marinas que habitan la costa patagónica austral. La Sala de Prehistoria presenta materiales que utilizaron los antecesores de los tehuelches. ¿Cuál era la presencia del hombre hace más de 13.000 años en la provincia de Santa Cruz? Aquí se recrea un yacimiento, el de Los Toldos, y una investigación sobre los aportes de los mapuches a mediados del siglo xvii.

La Sala de Historia de los Pueblos Originarios está dividida en cinco grupos étnicos:

Los yamanas o yaganes, cazadores de los canales e islas Magallánico-Fueguinas; los onas, cazadores fueguinos; los tehuelches, grandes nómades recolectores y cazadores; los pehuenches; especialistas en la recolección de araucarias de los bosques cordilleranos de la provincia del Neuquen; y los mapuches o araucanos, originarios de Chile, que adoptaron las costumbres de los tehuelches.

Un pasaje por la Sala de Historia Natural nos ofrece una colección de especies animales de la Patagonia. Cuando el Museo abrió sus puertas, uno de los objetivos fue el de tener una colección de animales taxidermizados, es decir, la técnica aplicada a la piel de un animal disecado para dar apariencia de vida. En este espacio, hay aves migratorias o de otros lugares; también, mamíferos.

En el final de un recorrido que lleva toda una mañana, si el visitante se detiene en cada una de las propuestas, la Sala de Historia Regional nos da testimonio de una larga lucha que finaliza con la “Conquista del desierto”, que desarticuló a las culturas que habitaban la Patagonia.

El Museo lleva el nombre de Francisco P. Moreno, y tiene también su pabellón: este hombre contribuyó como explorador, naturalista, geógrafo, geólogo, etnógrafo, educador y legislador, a abrir y profundizar una huella que otros siguieron. Su paso por la vida dejó obras, muebles y testimonios de su gran labor y de su interés por contribuir con nuestro país en la región que conocía como la palma de su mano: la región patagónica.

Patricia Ortiz



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