El Festival de Rumba Catalana – Homenaje a Gato Pérez

El Festival de Rumba Catalana – Homenaje a Gato Pérez

En diciembre de 2010, el delegado del Gobierno de Cataluña en Argentina, Jordi Font; la subsecretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Josefina Delgado; el director de Relaciones Institucionales de la Secretaría General del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Claudio Avruj, decidieron homenajearlo en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura de la ciudad.


“Queríamos al Gato por gran persona”. “Queríamos al Gato por gran músico, por ser una persona, fantástica”.

Estas fueron algunas de las frases que, en pocas palabras, sintetizaron la figura y el paso de Javier Patricio ‘Gato’ Pérez por la vida. Nació en la Argentina y no fue profeta en su tierra, emigró a Cataluña y a los 15 años se vinculó con los gitanos del Barrio de Gracia. El Gato fue un gran amigo y uno de los mentores de este género: el de la rumba catalana. Murió muy joven.

Fin de año fue un buen momento para divulgar su trayectoria en el país de origen y en Buenos Aires, ciudad que alberga tantos acontecimientos.

“El Gato Pérez era un músico popular. Por razones de afinidad, es un descubrimiento para mí, porque tiene un nombre fascinante, mezcla de Ratón Pérez, cuento de la infancia, y Gato Barbieri, un músico que sí conozco a fondo”, dijo Josefina Delgado, quien apoyó este reencuentro a través del género musical.

El cineasta catalán Ventura Pons presentó a los músicos de las bandas Papawa, Ai Ai Ai y Derrumband y ponderó sus guitarras. Pons explicó que el documental que formó parte del homenaje El gran Gato fue rodado en 2002. “El Gato Pérez dio sentido a nuestras vidas; fue un hombre que tuvo la capacidad de vernos como sociedad, de retratarnos y decirnos cómo éramos. Ocurre que el Gato nos dejó una herencia impresionante; sus canciones nos motivaron y sus poemas tienen un significado inmenso por su capacidad y su emoción de comunicar cosas y explicarlas”. El cineasta recreó la relación que los unió. En los últimos años de vida del Gato Pérez, se vieron y fue en algún momento cuando se le ocurrió hacerle un homenaje al Gran Gato compuesto del legado de sus canciones para disfrutar y mantener su recuerdo en la memoria de parientes, gitanos de Gracia, amigos y argentinos. “La Argentina tiene que descubrir al Gato: si él fue capaz de entendernos tan bien a nosotros, fue porque tenía un tipo de cultura muy amplia. Nos llamó la atención como adalid de la música popular en Barcelona y se fijó en un sector pequeño de la música de los gitanos, la rumba catalana; sus toques especiales tienen que ver con orquestas cubanas”.

El director de Relaciones Institucionales de la Secretaría General del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Claudio Avruj, invitó a los presentes a visitar la muestra-exposición gráfica Gato Pérez y afirmó su interés por este tipo de manifestaciones culturales en el marco del programa que el Gobierno de la Ciudad ha creado para difundir las actividades de las colectividades en la ciudad. Jordi Font, el delegado del Gobierno de Cataluña en la Argentina, agradeció a Claudio Avruj el soporte institucional y el hecho de haber sido un poco el mentor de la idea de un artista argentino que, con motivo del 20º aniversario de su muerte, fue recordado como uno de los padres del género de la rumba catalana. Las guitarras de las bandas Papawa, Ai Ai Ai y Derrumband se expresaron por sí mismas y elevaron su energía hacia algún lugar, donde el espíritu alegre del Gran Gato las escuchará con la misma intensidad con la que hace más de 20 años fueron creadas.

Patricia Ortiz




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