El Bosque de los Huskies; una reserva donde viven los amigables perros de trineo, en San Martín de los Andes

El Bosque de los Huskies; una reserva donde viven los amigables perros de trineo, en San Martín de los Andes

El Bosque de los Huskies es un espacio encantador, ubicado en Valle Escondido, en San Martín de los Andes, provincia de Neuquén. Aquí, más de 80 perritos siberianos y alaskan huskies, de costumbres rutinarias, conviven en la reserva de verano y de descanso al cuidado de Axel Germann que, junto con su equipo, espera a los visitantes para compartir tiempo con los canes y, de esta manera, transmitirles su historia, hábitos y costumbres. En un día nublado y frío, y mientras una débil llovizna cae en el lugar, Axel cuenta a Caminos Culturales cómo son sus días junto a sus amigos perrunos habituados a los crudos inviernos de las pistas nevadas del cerro Chapelco, elegidas por los turistas para realizar un inolvidable paseo en trineo. El Bosque de los Huskies es una experiencia imperdible e inolvidable que nos conecta con la mirada, las expresiones, los aullidos, el caminar y el carácter de cada “perrito de trineo”.   

Axel Germann

―Axel, ¿qué mundo descubre el turista en el Bosque de los Huskies? 

―Muchas gracias por visitar el maravilloso mundo de los Huskies y conocer nuestro trabajo. Es una raza polar de animalitos compañeros, amigos deseosos de socializar con la gente. Tener la posibilidad de recibirlos es muy gratificante. El perro de “trineo” es un perro de trabajo muy inteligente que se adapta a nosotros y nos impulsa a mejorar día a día. En esta reserva, compartimos sus juegos y el descanso durante el verano.

―¿Cómo es la temporada de trabajo y descanso de los Huskies?    

―En invierno trabajamos en el Cerro Chapelco de San Martín de los Andes brindando la actividad que tanto aman los simpáticos animales: “conducir el trineo” y fotografiarse junto a los visitantes. Recordemos que ellos trabajan durante tres meses (invierno argentino) en el cerro y descansan nueve, en Miramás. Conocer la historia que traen de sus antepasados en la Antártida y de los pioneros de estas actividades forma parte de la visita. Les encanta recibir gente, aunque en general hacen su vida y quienes lo cuidamos somos parte del lugar atendiendo sus necesidades y estamos muy pendientes de que no se peleen y el tiempo transcurra en armonía.

―Compartimos varias horas con ellos y descubrimos que tienen una gran empatía con niños y adultos, ¿cómo es un día junto a ellos?  

―La manada es de 78 perros, que llega a 80 si contamos a las pastoras que estuvieron en celo. Son animales rutinarios acostumbrados a los horarios de comida, aseo o entrenamiento, y se adaptan muy rápidamente a las costumbres: a las 9,30 reciben la primera ración de comida (Eukanuba® es el patrocinador alimenticio) y en invierno iniciamos más temprano; luego salen a los patios, donde juegan y conviven con el resto. En este lapso, iniciamos la limpieza del lugar que dejaron libre. A las 17,00 llega la merienda y ya están listos para ir a dormir hasta el día siguiente. Ellos saben que todos los días son iguales; son animalitos de costumbres.

El Bosque de los Huskies; una reserva donde viven los amigables perros de trineo, en San Martín de los Andes

―¿Qué nombres se destacan, por carácter e historia, en el grupo perruno?

―Thor responde a un husky que, estéticamente, es uno de los más bonitos; ha desarrollado aptitudes alfa; es un perro semental y el más grande de la manada. Se lo ubica para desarrollar un rol dinámico y de liderazgo por la fortaleza que lo destaca. Su hermano es Odin; y Larson, que llegó de Europa, es el patriarca de la manada porque, a partir de él, las nuevas generaciones incrementaron el grupo de huskies, perritos muy amables y familiares. Cada uno se acerca al visitante, lo olfatea y se queda para ser mimado o acariciado. Los que no lo hacen se mantienen a distancia, observando y marcando el terreno: cada visita es un ensayo grupal.

―Es importante comprender su forma de percibir el mundo humano…

―Es una propuesta que le da al visitante la posibilidad de ingresar y maravillarse en el hábitat de perros sociables que se adaptan al contacto humano y tomarse fotos con ellos sin que les genere ansiedad. Llegamos, interactuamos y salimos en el entendimiento de que no se sientan invadidos.

El Bosque de los Huskies; una reserva donde viven los amigables perros de trineo, en San Martín de los Andes

―¿Cómo es el perro siberiano? 

―El siberiano está atento a lo que quiere hacer y genera vínculo, pero es más independiente que otras razas, y muy diferentes de los domésticos. En el bosque, no solo contamos con el siberiano, el husky o el alaskan husky, y los que son una mezcla de las dos razas. El siberiano puro es el que comparte las características con su antepasado el “lobo”. No sé si decir que es el más perro de todos, pero conserva la mayor cantidad de carga genética que no ha sido transformada por el hombre. Estas características lo hacen cazador, con instintos a flor de piel, autonomía y más territorial. En cuanto al alaskan husky, tiene otros mecanismos y es más parecido al galgo: fue más “tocado” por el ser humano para que cubra grandes distancias en la tundra helada de América del Norte.

―¿Cómo cambió tu vida el ser tan importante en la crianza y el cuidado de los perros de trineo?

―Es muy difícil determinar un momento porque tengo contacto con ellos desde pequeño y en la nieve con los siberianos, aunque nunca lo había hecho tan asiduamente como desde hace siete años atrás. Es más que gratificante porque ellos nos enseñan muchas cosas. Solamente con mirarlos entendemos si están contentos o bajoneados y, así, entender lo que necesitan. Trabajar en el Bosque de los Huskies, fundado por Pablo Germann, es genial: es una relación sincera y espontánea. Los perros no se preocupan por lo que pasó ayer ni por el mañana. Aprendo a parar, a ser feliz y a disfrutar el momento. Vivimos metidos en la vorágine de lo mundano y ellos nos muestran que las cosas son más simples: una mirada, una reacción, un acompañamiento en silencio. Solo se entregan sin detenerse en qué personalidad tenemos: “Aprende a enseñar y enseñando aprenderás”.

El Bosque de los Huskies; una reserva donde viven los amigables perros de trineo, en San Martín de los Andes

―¿Cuántos perros tiran del trineo?

―Dependiendo de la calidad y cantidad de la nieve, son desde cinco hasta ocho perros, a los que elegimos luego de hacer un balance de fuerza física y rapidez. Si la nieve es nueva, lo más fácil es que sean ocho perros; si está más congelada, serán cinco. Despliegan una gran energía y están listos desde muy temprano. En cuanto a los turistas que quieran realizar el recorrido, no necesitan experiencia ni entrenamiento, aunque sí los ubicamos por rango de peso; no porque no puedan cargarlos, sino que no queremos explotarlos por seguridad, porque quien maneja el trineo usa el peso de su cuerpo y si es muy pesado no conviene.

―Para finalizar el recorrido, ¿Qué final le agregarías a la frase: “Un día en el Bosque de los Huskies es…?  

―Es mi lugar de desconexión; aquí los sentimientos fluyen sin detenerse: es mi lugar en el mundo. 

Patricia Ortiz
Corrección: Marcela Staino 
Crédito Fotográfico: Caminos Culturales

El Bosque de los Huskies; una reserva donde viven los amigables perros de trineo, en San Martín de los Andes

2 Comentarios

  1. Ģladys - 05/11/2022

    en que fechas se puede visitar y cual es el precio de el paseo en trineo tirado por perros??

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