A 100 años de la Presidencia de Sarmiento, un texto que rinde homenaje al educador sanjuanino

A 100 años de la Presidencia de Sarmiento, un texto que rinde homenaje al educador sanjuanino

Segunda parte: 

El Dr. Horacio Videla, abogado y experto en historiografía —además de haber sido vicegobernador de la provincia de San Juan— pronunció un interesante discurso los días 7 y 11 de septiembre de 1974 en el Museo Histórico y Casa de Sarmiento de San Juan y en la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, respectivamente, y el día 23 de octubre en la Universidad Nacional de Catamarca con motivo del homenaje que se le rindió a Domingo Faustino Sarmiento al cumplirse 100 años de su Presidencia (12 de octubre de 1874 – 12 de octubre de 1974).

Como ya se ha mencionado, el autor destaca a lo largo del libro distintos aspectos de la figura de Sarmiento y de su período como Presidente de la Nación, y a partir de ello realiza la división en capítulos. Dentro de los hechos destacados de su presidencia se encuentran, para Videla, la reconciliación con el Gral. Urquiza luego de la batalla de Caseros, la firma del Tratado de Paz con Paraguay, la creación del Banco Nacional—precursor del Banco de la Nación Argentina—, del Colegio Militar en 1870 y de la escuela Naval para el resguardo del país ante las aspiraciones territoriales de los países vecinos. En esta línea, encargó también la construcción de las Cañoneras Paraná y Uruguay y de los monitores El Plata y Los Andes.En el ámbito del derecho, aparece el surgimiento del Código de Comercio, redactado por Acevedo y Vélez Sarsfield, la Ley de Ciudadanía, la Ley de Contabilidad de la Nación y la creación del Boletín Oficial: También la promulgación y sanción del Código Civil en 1869 a cargo de Vélez Sarsfield, Código vigente hasta el año 2015.

En materia de educación y cultura, Sarmiento realizó múltiples aportes para su desarrollo en el país, por lo que Videla destaca su preocupación por la enseñanza pública y la enseñanza en general aun en medio de los importantes problemas que afrontaba al país: la Guerra del Paraguay, la epidemia de la fiebre amarilla, la incursión de los indios en las fronteras, la rebelión del caudillo entrerriano López Jordán, y los escasos medios económicos con los que hacerle frente a estas cuestiones. Durante su presidencia, según informa el autor, el número de niños con acceso a la educación en escuelas públicas pasó de treinta mil a cien mil y, así, el porcentaje de argentinos que podían leer y escribir ascendió a un 50%. Esto fue posible, por ejemplo, gracias a la creación de ochocientas escuelas primarias y a de colegios nacionales de enseñanza secundaria en provincias como San Luis, Jujuy, Santiago del Estero y Corrientes. Por otra parte, en 1870 fundó la escuela Normal de Paraná y luego el Observatorio Astronómico de Córdoba, así como escuelas de agronomía, arboricultura y minería.

Otra de las aristas dentro del campo de la educación son las gestiones realizadas en los Estados Unidos a la par de educadores como Horacio Mann y su esposa, junto a quienes creó y reorganizó dieciocho escuelas normales, cada una con su escuela primaria modelo y su jardín de infantes. En ellas se impartían modernos métodos de enseñanza, traídos por maestras norteamericanas que “no tenían miedo a nada” y estaban adelantadas a su tiempo. El autor menciona la destacada tarea de estas maestras que respetaban la fe y el culto religioso de la población y que contribuyeron enormemente al crecimiento de la enseñanza pública. Aun así, según consigna Videla, la alta sociedad de la época, en su mayoría católica y carente de tolerancia religiosa, las consideraba simplemente “busca maridos” que “gastaban su sueldo íntegro en vestidos”, adquiriendo de esta manera cierta ventaja sobre las mujeres argentinas. Sarmiento, sin embargo, las definía como “animosas trabajadoras” que asociaban el saber y el arte de enseñar a sus dotes de mujeres cultas. Se hace mención también a los docentes varones que desempeñaron sus tareas en Córdoba, San Juan, Catamarca, Buenos Aires, entre otras provincias.

Así como llegaron al país muchas maestras norteamericanas, las políticas de inmigración dictadas durante su gobierno abrieron las puertas a la inmigración europea y en menos de cuarenta años, según apunta Videla, arribaron a la Argentina más de cinco millones de personas provenientes del Viejo Continente.

La economía es otro de los aspectos que Videla desarrolla en este libro. Deja constancia de que a Sarmiento se le reprocha no haber conseguido una Nación económicamente independiente del apoyo de capitales extranjeros, pero luego destaca que para hacer un análisis completo hay que considerar el hecho de que en esa época el centro económico mundial estaba en Londres. El autor explica que el país salía de cuarenta años de anarquía y guerra civil yque no había arraigados en la población hábitos de trabajo, por lo que resultaba imposible ejercer una política proteccionista y nacionalista en un mundo en el que reinaban el liberalismo y el libre comercio manejado por los poderosos. También hace referencia al hecho de que la transformación de un país lleva tiempo y debe contar con una infraestructura adecuada: la Argentina estaba viviendo esa transformación y se encaminaba a ser un país con mayor desarrollo de la agricultura e industrial. Un ejemplo de esto es la realización del tendido de red telegráfica y el desarrollo de la red ferroviaria, que permitió unir distintos puntos del país y agilizar el transporte de mercaderías y la comunicación entre pueblos y ciudades.

A 100 años de la Presidencia de Sarmiento, un texto que rinde homenaje al educador sanjuanino

La figura de Sarmiento sale airosa luego del análisis en forma de alegato realizado por el Dr. Videla. El autor recuerda que Sarmiento creía en el destino argentino, que una de sus grandes preocupaciones era la patria grande desmembrada, como expresó en el Facundo. Era un hombre que quería darle al pueblo acceso a la educación, a saber leer y escribir, por lo que se ocupó activamente de ello. Videla destaca, además, que el presidente sanjuanino supo de honradez y fue un hombre desinteresado que no se enriqueció con el poder, aunque sí tuvo la certeza —y quizás en actitudes como esta algunos lo encuentren soberbio— de que algún día sería presidente. La lectura de A 100 años de la Presidencia de Sarmientoles permitirá a aquellos interesados en la figura de Sarmiento acercarse a su obra desde un ángulo distinto y elaborar así una opinión a partir de la lectura.

Claudia Ortiz
Corrección: Ailén Hernández
Crédito fotográfico: Caminos Culturales



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