La Asociación de Jóvenes Descendientes de Españoles de la República Argentina (AJDERA) afianza su carácter federal y regional

La Asociación de Jóvenes Descendientes de Españoles de la República Argentina (AJDERA) afianza su carácter federal y regional

Santos Gastón Juan es el presidente de la Asociación de Jóvenes Descendientes de Españoles de la República Argentina (AJDERA). El joven profesional avanza en el objetivo de lograr aún más una federalización de la institución que preside a través de acciones que promuevan el crecimiento en las regiones donde hoy los jóvenes se capacitan y se desarrollan. Con un concepto de funcionamiento no tradicional basado en la web, la asociación propone el trabajo en red y el contacto directo con los principales actores del mundo social, económico, político y educativo hispano-argentino.

AJDERA
—¿Qué objetivos se plantea AJDERA?

—Somos una asociación que se plantea como órgano representativo de los jóvenes descendientes de españoles del país, pertenezcan o no a la colectividad y tengan o no ciudadanía española. Ofrecemos un espacio abierto y participativo, que pretende dar respuesta a las inquietudes y problemáticas del colectivo joven, pero con un concepto de trabajo integrado entre generaciones. Nuestro fin es informar, orientar, acompañar y vincular, generando una vía efectiva de comunicación para con los actores que determinan la vida de los jóvenes descendientes de españoles en el aspecto educativo, social, cultural, laboral, institucional y político. Otra de nuestras metas es la de contribuir en el fortalecimiento de las instituciones de la colectividad a través de la promoción de la juventud como herramienta de profesionalización y modernización, marco de apertura para promover el trabajo en red con otras organizaciones. Buscamos conseguir la sinergia basada en un compromiso real con los organismos estatales, empresas y ONGs. Creemos firmemente en la colaboración y la integración como medio. Esta asociación propone, en un concepto de funcionamiento no tradicional basado en la web, el trabajo en red y el contacto directo con los principales actores del mundo social, económico, político y educativo hispano-argentino.

—¿Qué programas han desplegado hacia el interior del país?

—Fue un año de mucho trabajo en regiones diversas con actividades de todo tipo en lo académico, deportivo. Hay espacios que creamos dentro de lo que es el empleo, la cultura, la computación, o el programa de radio los domingos,  España.ar.

—¿Cuándo comenzaron a trabajar como Asociación de Jóvenes Descendientes de Españoles de la República Argentina?

Se inició en 2006, en el II Congreso de Jóvenes en la ciudad de Rosario. Se trata de una asociación civil con comisión directiva en la cual participan los jóvenes representantes del país; está dividida en siete regiones y cuenta con un delegado regional que trabaja y coordina a los que están en las provincias. Hacemos un congreso anual nacional, también reuniones regionales, mensuales o quincenales. Funcionamos en el segundo piso del edificio de la Consejería de Trabajo e Inmigración de la Embajada de España con un intercambio en la realización de los programas que aprueban o no. Tenemos una buena relación con su consejero de Trabajo, señor Julio Olmos Lablanca, y con el resto de las consejerías. Nos manejamos en forma independiente, como cualquier asociación civil.

—¿Cómo fue evolucionando desde sus comienzos a la fecha?

—Fue exponencial. Poco a poco se incrementaron los asociados, los participantes adquirieron más libertad para trabajar en sus regiones; se expandió y se incrementó el conocimiento y el poder generado por las actividades realizadas en el país. Trabajar con jóvenes es muy diferente por las inquietudes que tenemos.

—¿Cuáles son las inquietudes que se observan en el colectivo español?

—La complejidad surge de un reclamo de acción permanente; esto se da en información, actualización, respuestas. Cuando las cosas no gustan, hay una demanda, un cuestionamiento, una dinámica de trabajo interesante, sobre todo con los proyectos que no encajan y que podemos modificar. Es nuestra tarea la de reunir a los jóvenes descendientes de españoles argentinos en un espacio común de intercambio de actividades, permitiéndoles expresarse en ámbitos de preferencia: hay espacio para artistas, pintores, fotógrafos. Buscamos darles respuesta en ámbitos convocantes  para resolver sus problemáticas, acercarlos a proyectos que los involucren dentro del marco de un fuerte compromiso social y ecológico.

—¿De qué manera cierra el año la Asociación?
—Hago un muy buen balance, teniendo en cuenta el crecimiento a nivel humano, a nivel de socios en general, con un valor agregado que se debe al trabajo concreto de las regiones. Los puntos de información juveniles que abrimos fueron elementos decisivos para captar a jóvenes que no estaban vinculados con la colectividad pero que son descendientes de españoles. No fue solo consolidarnos dentro de esta franja etaria de la colectividad o de las instituciones españolas tradicionales, sino que abrimos las puertas a otros jóvenes descendientes que nunca participaron y a otros a los que solo les interesa participar dentro de un grupo que incluye a los jóvenes.

—¿En qué áreas de trabajo se destacan o se involucran más?
—Es federativo. Si hablo de Buenos Aires, tendremos un resultado; en las provincias, cambia.  Por ejemplo, en la Patagonia se enganchan con el cuidado del medioambiente y en Buenos Aires, con actividades deportivas o recreativas. En Córdoba apuntan a las académicas, y en Rosario o Chaco se destacan en los programas radiales como el que se emite en Corrientes, Misiones y Formosa, que sigue esa línea. Mar del Plata y Bahía Blanca se dedica a lo artístico, y en Mendoza fue muy apoyado el curso sobre violencia de género. A la hora de analizar sus objetivos, nuestra asociación tiene la misma diversidad que puede tener una dirección nacional de juventud al analizar la problemática juvenil. No todos quieren lo mismo.

—Como presidente y líder joven, ¿qué tipo de liderazgo ejercés?
—En la asociación trabajo en forma descentralizada: me gusta que cada región tenga su independencia, respetando y guardando las líneas de orden que surgen de una asociación como la nuestra. El carácter particular de cada región dice que los propios jóvenes deben ser los que planteen, proyecten y desarrollen sus tareas; en ese sentido y desde nuestra asociación, se coordinan acciones, se las encuadra: logramos fondos y, en otros casos, contamos con la difusión y el apoyo de los gobiernos locales o del español. En lo personal, doy libertades a la hora de trabajar. Hoy digo con orgullo que somos  la única asociación de carácter federal pleno.

—¿Qué propuestas tienen para el próximo año en materia de sumar a otros jóvenes?
—Este año no hemos cerrado aún la planificación. Modificamos, ampliamos, reciclamos, recreamos; contamos con una proyección de actividades que nos dará una continuidad en los programas. Lo convocante de la asociación son los encuentros recreativos, las fiestas, los debates académicos o las charlas en universidades en diferentes partes del país, los torneos de fútbol o paddle que hizo la gente del NEA, por ejemplo. En la juventud encontramos diversidad: tiene que ver con lo que vienen a buscar, que es, sin duda, la idea de construcción de la asociación como protagonistas que plantean lo que quieren y lo llevan a la práctica.

—¿Este planteamiento es diferente del que recibieron en 2006?

—No muy diferente. Sí es un punto de inflexión el cambio que se ha producido por el avance de las nuevas tecnologías que permiten mayor vinculación, capacidad de análisis, pero no cambia en lo esencial. En sí las cosas que pueden haberse modificado nos enorgullecen, porque muchas veces tienen que ver con las políticas que la asociación nos permitió llevar adelante. Desde nuestro  primer congreso logramos que se abriera el programa de jóvenes y así nace el relacionado con el empleo. En cada congreso se ha visto la posibilidad de unificación, que representa la voz e inquietudes de los jóvenes del país, y en esa línea vemos una evolución

—¿Qué te motiva más como joven estudiante y presidente de AJDERA?
—Además de esta actividad ad honórem, tengo la facultad, una familia, amigos. Esta tarea ocupa gran parte del tiempo, y la motivación es la voluntad de servicio: quienes no la tienen no se dedican a llevarlas a cabo. Me satisface el ver que los objetivos se van cumpliendo: sumar y movilizar son dos verbos importantes. Es interesante que un movimiento que empezó con once jóvenes reunidos en la Embajada de España hoy represente a los jóvenes en todo el país a través de una forma de trabajo que le dimos a la asociación en las regiones y en el ámbito nacional. Hoy posibilitamos la formación, el crecimiento y la solidaridad. Disfrutar de la posibilidad de regalar una biblioteca a una escuela de bajos recursos luego del Congreso de Jóvenes realizado en Tucumán uniendo las voluntades de 500 muchachos de todo el país es más que una motivación: es lo que impulsa a un dirigente a ofrecer el tiempo que le quitamos a la familia, al estudio, a los amigos y ¡al descanso!

—Siempre se habla de España como la tierra que dejaron los abuelos, ¿cuál es la visión que tenés del país?
Cada uno tiene una visión que depende de la vivencia. Viajo seguido a España, y mi visión está compuesta no solo por el recuerdo de algún familiar o los comentarios que llegan, sino que está matizada por la realidad de la gente que vive allá. En su mayoría, nuestros jóvenes tienen un apego a la tierra de sus mayores relacionada con lo identitario más que con un análisis económico y político. En la era de las nuevas tecnologías, la realidad la palpamos a diario. En ese sentido, nuestra asociación está dispuesta a colaborar con un momento que conocemos como serio y delicado. Tenemos vínculos con organizaciones civiles españolas que están con problemas, y nuestra oferta es la de crear puentes entre los dos países, como ya lo hicimos.

—¿Qué te gustaría que se destacara de tu paso como presidente en AJDERA?
—Me encantaría escuchar que fue una gestión que dejó a una única asociación en la cual están representadas los jóvenes del país sin diferencias territoriales y regionales, como generalmente tenemos en la colectividad. Me gustaría abrir un camino hacia el afianzamiento del carácter federal, multiplicando las voluntades de los socios y logrando la participación de miles y miles de jóvenes con ideas y propuestas.
Patricia Ortiz

Más información:

www.ajdera.org.ar



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1 Comentario

  1. AJDERA organiza el VII Congreso de jóvenes en San Luis | Caminos Culturales - 18/10/2012

    […] AJDERA propone un trabajo en red y el contacto directo con los principales actores del mundo social, económico, político y educativo hispano-argentino. Es una asociación que se construye como órgano representativo de los jóvenes descendientes de españoles del país, pertenezcan o no a la colectividad y tengan o no ciudadanía española. Todos los años realizan este congreso que suma jóvenes y propuestas que se plantean, tales como el empleo, la  formación y la participación. De esta manera se establecen las bases para determinar el enfoque de los programas creados por el Ministerio de Trabajo e Inmigración. […]

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