Mujeres irreversibles, un universo de pasiones creadas y dirigidas por Gabyta Fridman

Mujeres irreversibles, un universo de pasiones creadas y dirigidas por Gabyta Fridman

Entrevista a Gabyta Fridman, guionista y directora de “Mujeres irreversibles”, la obra de teatro que apostó al drama y al humor en el Teatro Border, a través de ocho monólogos de mujeres incomprendidas, hartas e insatisfechas. Cada una de ellas, expone una problemática de vida en el Pabellón 13, un número elegido por Fridman para sentirse protegida. En el escenario, el humor ataca con la fuerza de un tornado; el mensaje parece recordarnos que siempre es mejor reír que llorar ante los sinsabores de la vida. A esta altura, provocar en el teatro no es un asunto fácil, pero cuando sucede, el espectador ingresa en un mundo poblado de matices corrosivos, que Fridman maneja con inteligencia y desparpajo. ¿Cómo no comprender el llanto, la risa o el grito desesperado, la obsesión, la voz que apenas se escapa entre los labios o la mueca torcida de impotencia? Personajes desopilantes entran y salen de su galera creativa.

La obra inicia con un colectivo que estaciona para que las protagonistas suban a escena. ¡Cómo no reír con la descripción del infalible e infaltable baño público, donde un acto tan simple como orinar se transforma en toda una odisea!

En otra escena memorable, llega la “resentida” que se anima a todo, la “histérica” que escucha siempre la voz de su madre, o la mujer que atraviesa una crisis de soledad… ¡ay!, ¡cuánto daría por alejarse de sí misma!

En definitiva, actrices, actores y directora se complementan y potencian gratamente para representar estas “Mujeres irreversibles” en cuerpo y alma. Son mujeres que conviven en un mismo lugar, con la dosis de absurdo y humor aportada por cada una, haciéndonos pasar un momento increíble, repleto de risas y mucha reflexión por momentos, invitándonos a jugar y a no depender solamente de lo que se ve, donde la imaginación puede llevarte a lugares muy lejanos y poco conocidos.

-¡Muy buenas tardes Gabyta! ¿De qué trata “Mujeres Irreversibles”?

– Es una comedia disparatada formada por ocho monólogos, con un hilo conductor que si bien se va descubriendo poco a poco, se desvela al    final. Son todas situaciones que nos ocurren, viajar en un colectivo, ingresar al baño de un disco, etc. Situaciones comunes y exageradas, dramatizadas por once actores, ocho mujeres y tres hombres. Estas ocho mujeres conviven dentro de un mismo lugar, llevando sus historias al límite del absurdo, y desatando la risa de un público que termina reflexionando sobre lo visto de acuerdo a su propia mirada personal.

-¿Cómo surgió la idea de escribirla?

Hace tres años escribí “13 mujeres no son mala suerte”; eran sketches, pero no lograba contar la historia cohesionada que realmente tenía en mente, hasta que lo conseguí: digamos que “Mujeres irreversibles” está basada en aquella obra, aunque es totalmente diferente.

Mujeres irreversibles

Mujeres irreversibles

-¿Cuál es la diferencia entre dirigir y escribir?

Cuando dirigís tus propias letras, como en este caso, no tenés que preguntarle a nadie si podés incluir o sacar algo; contás con total libertad para cambiar el libreto cuando y cuanto querés. Nadie mejor que vos sabe lo que quisiste decir. Así fue como le tomé el gustito, y ahora ya estoy escribiendo otra. ¡Todas las críticas o halagos los recibo yo!

-¿Qué observa en primer lugar una directora? ¿El personaje o la actuación?

En mi caso, y en esta obra, desde que realicé el casting, evalué al actor o actriz. Valoro las características de cada personaje y abuso de los gestos del actor; dejo que cree y no le impongo reglas. Una vez que lo tenemos, “marchamos juntos”.

-¿Te interesa que el actor agregue o quite acciones actorales en cada función, por su cuenta?

En todas las funciones, las actrices y los actores quieren enriquecer cada personaje: lo charlamos. En el momento de la despedida se nota bastante, aunque no me gusta “cargar” demasiado. La comedia es un gran desafío; hacer llorar es fácil, pero hacer reír es todo un camino espinoso. “Mujeres irreversibles” deja un espacio para la reflexión. El monólogo de Nancy Anka habla de la tristeza y de la soledad, ¡y la gente se ríe de eso! Quizás porque es algo que duele, incomoda. Podemos reconocernos en la mujer que le dice al marido que la saque a pasear y llora porque sabe que nada de eso ocurrirá. Es importante reírnos sobre lo que nos ocurre… si las historias son duras, ¡reíte!

-¿Son mujeres activas o pasivas?

Hay una “ensalada” de actitudes: Fanny Rodríguez, la del matrimonio, está deprimida, aunque le grita a su marido que haga algo. De ese modo, compara el sexo de ayer con el de hoy. También aparecen los “mandatos de familia”. Por ejemplo, la obra arranca en un micro, y allí vemos a una mujer harta de viajar y de lidiar con el tipo que roba o acosa: una locura controlada. Las escenas ocurren en un psiquiátrico, que une a las mujeres en su calidad de internadas. Allí, una psicóloga llamada Andrea les pide que recreen lo que les ocurre, y ellas así lo hacen.

Mujeres irreversibles

Mujeres irreversibles

-¿Preferís escribir sobre mujeres o sobre hombres?

Estoy escribiendo sobre hombres, pero me cuesta mucho. Escribir sobre mujeres es más fácil, ya que es un mundo conocido. A “ellos” en cambio, los tengo que observar y escuchar. ¡Escribir sobre “13 hombres no son mala suerte” me cuesta!

-¿Por qué son 13 hombres?

Porque desde 13 mujeres asumí que no es de mala suerte, me quedó algo pendiente. La gente me decía ¿por qué no algo sobre hombres? El 13 es cabalístico, pero para la gente es “yeta”.

-¿Qué es el 13?

De un tiempo a esta parte, es un número de suerte. De hecho, el contrato más importante lo firmé un 13… Soy muy pasional, y eso a veces me juega en contra.

¿Por qué elegiste a Nazareno Molina para el personaje de Loly?

Es un personaje particular, que hace junto a Alejandro Chagas, voz y cerebro del director del “loquero”. Loly (Nazareno Molina) padece de una marcada obsesión: repite palabras y gusta de los perfumes. Nazareno es muy buen actor y se luce junto a los otros dos hombres. Un trío que juega a ser mujeres.

¿Cuándo terminaron las presentaciones teatrales?

Mujeres irreversibles” subió a escena el 20 de junio y terminó el 2 de noviembre de 2017. El último monólogo estuvo a cargo de Nancy Anka, y la historia la escribí especialmente para ella. Es un discurso reflexivo y fuerte, hay una frase que se destaca especialmente: sobredosis de amor y de pelotudismo. En un principio era más corto, pero luego hicimos algo más versátil, para agregar voces. A Nancy le gustó el texto y a mí me gustó lo que ella hizo. Es una gran actriz, que nos presentó un personaje cargado de pasiones y dolor.

¿Qué es irreversible para una mujer como vos?

La mentira y la hipocresía. ¡Dos actitudes irreversibles!

Patricia Ortiz



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