Manos forasteras, el libro de poesías de Jaime Kozak

Manos forasteras, el libro de poesías de Jaime Kozak

Entrevista al psicólogo que dibuja en sus poemas una línea invisible del amor que ofrecen las manos que salvan, que contienen, acarician y se ofrecen generosas. Su obra recorre, en diferentes temas, un sentimiento presente que se impone y se eleva en todo momento.


—¿Cómo nacieron las “manos forasteras”?

—Llegan luego de varios años de trabajo durante los que pensé en escribir este libro. Los poemas con los cuales comencé superaban a los que fueron publicados. Fue un proceso; cuando sentí que tenía coherencia con lo que quería transmitir, armé esta selección: es un libro, no un rejunte de poemas donde escribo y agrupo; busco del material el hilo conductor por medio de un acto inconsciente.

—¿Qué hilo conductor une a estos poemas?

—Prefiero no definirlo en una palabra. No controlo ese mensaje; dejo que lo encuentren los lectores. Hay un salto cualitativo de mi libro anterior a este que es más rico, más generoso.

—¿Cómo se agrupan los versos?

—Manos forasteras fue editado en la colección Poesía, por la Editorial Grupo Cero, ubicada en Madrid, España, y fue divido en tres partes: El diablo hocicudo, No sabía que era tu nombre y Manos forasteras. Tiene vertientes amorosas, sentimentales, pero sin dramatizarlas demasiado.

—¿A quiénes pertenecen las manos forasteras?

—Las manos forasteras son las que te salvan la vida, las que amamos, las manos de otros; del amante, del médico, de nuestra madre o padre: son las que nos dan la vida y nos salvan. “…Cuando te mire y no pueda curarte con los ojos. Y cuando te mire y no pueda curarte con los ojos. Y cuando los cirujanos te ausculten horas enteras, hasta que sus manos cesen los movimientos pautados y comiencen a jugar a tientas, rozando tu piel…”.

—Es una poesía diferente; nada es lineal. Si bien la línea invisible es el amor, el contenido va y viene sin preocuparse por el tema anterior.

—Sí. Habla de la música, de los enigmas. Es un libro dedicado a un amor que está presente en todo pero en diferentes temas, porque está siempre. Sin él, no se puede hacer nada; el odio y la lucha lo destruyen y si triunfa el odio, triunfa la muerte, que siempre está. No expone directamente, hay que encontrar lo que no se ve.

—Cada tema aparece de repente, convertido en cifras; recuerdo carreteras. Es que a mí me sorprendió…

—Sí, así es. También hay una conclusión, un cierre; me acerco al final del libro y es una manera de decir: “Bueno, llegaste hasta aquí y si no me querés, no pasa nada: …otras hojas han sido derrotadas… ya no hay adónde huir…”.

—¿Es usted romántico?

—No. Creo que decir que el amor está presente no es romántico, corresponde a la raza humana. El romanticismo es la historia de los amores únicos, que nunca suman.

—Entonces, ¿cree en el amor?

—¡Por supuesto!

—¿De qué habla Jugar con ella, el libro anterior?

—Jugar con ella es más divertido, más juguetón. En este trabajo dejo mi estado de escritor más melancólico: ¡Jugar con ella rompe y zafa los esquemas! Ella es la mujer, la muerte, la escritura: se refiere a jugar con todos los aspectos de estas palabras, que ya encierran mucho.

—¡Muy buen título! ¿Qué escribe primero, el título o el texto?

—Los descubro a ambos: si tomo el título y desarrollo un tema que no le queda, lo cambio. Si el poema me da una frase más feliz, la elijo. Soy un trabajador de poemas, no me rijo sólo por inspiración. No entiendo a la poesía como algo que sale en forma visceral. Quien escribe lo que le pasa, no es un poeta.

—¿Qué lugares ha recorrido el libro?

—Es joven, pero está viajando por el mundo. ¡Sé que está muy trabajado! Hay un poema que me gusta: “Operación del ánimo”. Es cuando hacía psicoanálisis y tenía 18 años. Era pequeño y me pasaban cosas.

—Qué es el psicoanálisis?

—Un gran descubrimiento del hombre. Me parece un gran acercamiento de un ser humano a otro; nos demuestra que el hombre solo no existe, que otra idea, otra palabra producen cambios. El inconsciente es un descubrimiento extraordinario que cambió todo, la literatura, la novela, la poesía: me permitió otra forma de vida capaz de levantarse ante los obstáculos; no es la concepción del mundo, pero quita las trabas.

—¿Dónde se encuentran esas trabas?

—En las emociones: allí está lo cultural, tanto como en los sentimientos se encuentra la ideología.

—¿Qué es poesía para un lector?

—La gente quiere sacar de la poesía más de lo que pone, y así no se puede. El lector occidental es un consumidor cuyo gusto está regulado por los medios de difusión, por las agendas y las editoriales. Se ha estropeado el nivel de selección. En realidad, tendríamos que tener que elegir en forma más personal La gente lee cosas que ya están digeridas; los chicos tienen todo procesado.

—¿Qué piensa del humor?

—Es una cosa maravillosa: la prensa tiene en el humor grafico una herramienta valiosa para expresar lo que piensa.  Es muy simbólica: se dice que una imagen vale más que mil palabras, pero la imagen tiene sentido sólo dentro de un contexto definido por las palabras.

—¿La escritura es buena terapia?

—No, no es una terapia; es un trabajo, un instrumento. La mayoría de las personas son analfabetas funcionales. Nadie nos enseña a escribir, la educación está sistematizada, cuadriculada: los chicos no aprenden matemática porque no saben para qué utilizarla, la física también ha sido importante, la poesía no se lee correctamente. Un buen libro nunca se agota.

—El tema del amor es importante, ¿lo reconocemos como seres humanos?

—Es difícil que nos veamos a nosotros mismos. En realidad, todos nos desconocemos y nos pasamos la vida investigándonos: ¿qué queremos?, ¿qué nos gusta? Muchos mueren sin saberlo y desconocen por qué pasan por esta vida. Es entonces que la mortalidad es un tema que convoca al ser humano, que vive sin pensar en la muerte.

—¿Por qué eligió “Ritmo quebrado” para la contratapa del libro?

—Porque es un mensaje al lector. Le digo: “Yo lo escribo, pero no soy responsable del destino que el libro vaya a tener”.

—Jaime, ¿qué manos forasteras elige cuando se siente mal?

—Las manos del psicoanalista.

Patricia Ortiz

Web:

http://www.jaimekozak.com
Blog publicado en Serdeña http://revistaislanegra.blogspot.es/



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1 Comentario

  1. estela cino núñez - 22/12/2010

    felicitaciones por el reportaje ,nos mueve a leer el libro,estar junto a esos poemas,es estar más cerca de la vida.StellaCino

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