La Reinvención de la Casa de la Independencia, un libro escrito por el doctor Oscar De Masi

La Reinvención de la Casa de la Independencia, un libro escrito por el doctor Oscar De Masi

Entrevista al doctor Oscar De Masi, autor de La Reinvención de la Casa de la Independencia. Usos, discursos y prácticas entre 1816 y 2007.  El texto se presentó en EI Espacio Cultural, donde se refirieron a la obra los arquitectos Nani Arias, Julio Cacciatore y el doctor  Eduardo Tenconi. Básicamente, es una historia de los avatares que sufrió la Casa de Tucumán entre 1816, año de la declaración de nuestra independencia  y 2007, cuando ocurrió la devolución de las puertas de la antesala de la Casa, cuyo dictamen, favorable a la restitución, el autor llevó a cabo cuando era asesor legal del organismo.

–¿Cómo nació la idea de escribir La Reinvención de la Casa de la Independencia?
–Hace ya cerca de 20 años conversamos con el arquitecto Alberto de Paula sobre la posibilidad de escribir juntos, algún día, este libro. Para él hubiera sido una ampliación de una monografía que publicó en los años 80 en la revista Summa. Lamentablemente su muerte acaecida, en 2008, impidió este proyecto conjunto, pero me sentí de algún modo obligado por la amistad y el recuerdo de Alberto a encarar la investigación por mi cuenta, disponiendo de la posibilidad de consultar documentación inédita de la época de los arquitectos Ricardo Levene y Mario José Buschiazzo, obrante en la Comisión Nacional de Monumentos. Por ello le dediqué el libro a la memoria de Alberto de Paula, como una proyección imaginaria de aquel deseo suyo.

–¿Por qué lo has titulado así?
–Yo creo que la palabra «reinvención» sintetiza los vectores concurrentes en esta gran empresa patriótica de Levene y de Buschiazo, que fue la reconstrucción de la Casa Histórica de la Independencia. Quiero decir que en toda «reinvención» patrimonial se verifican las tensiones y los balances entre la historia (inclinada hacia el rigor filológico de la crónica) y la memoria (proclive a la poética del relato). Historia y memoria no son la misma cosa, pero se asemejan en cuanto tienen un objeto común, que es el pasado. A mi juicio, ambas deben convocarse a la hora de darle sentido a un monumento.

–¿Quiénes colaboraron con la edición?
–El editor fue Eduardo Leguizamón (director de la revista Habitat), el diseño lo realizó Carla Vidal y el prólogo, el ARq. Juan Martín Repetto. Para la selección de las fotografías y viñetas, conté con la ayuda de Marcela Fugardo.

Arq. Julio Cacciatore

Arq. Julio Cacciatore

–¿Qué simboliza para los argentinos la Casa de Tucumán?
–De alguna manera, quizás junto con el Cabildo de Buenos Aires, son los símbolos materiales de nuestra emancipación nacional. Sintetizan una idea identitaria de esa construcción colectiva que es la «Nación» o la «Patria».

–¿Por qué ha sufrido tantas modificaciones?
–Como muchos edificios históricos argentinos, con anterioridad a la creación de la Comisión Nacional de Monumentos, a finales de los años 30, la Casa fue blanco de los caprichos ideológicos y las modas estéticas de cada momento: cuando todo lo español era denostado y despreciado por la generación liberal posterior a Caseros, entonces asumió, primero, una impronta italianizante, y luego, una falsa monumentalidad afrancesada. De ahí que debamos ponderar doblemente el esfuerzo de reconstrucción de Levene y Buschiazzo, que permitió recuperar la materialidad perdida de lo que era un recuerdo colectivo muy entrañable para los argentinos.

–¿Quién presentó el libro?
–Hubo varias presentaciones: dos anticipos (uno en el Museo «Horacio Beccar Varela»-Quinta Los Ombúes de San Isidro y otro en el Museo Evita). Luego dos presentaciones (en el CUDES, a cargo de Juan Martín Repetto, Ignacio Bracht y Julio Cacciatore) y en la OEI-Cedodal (a cargo de Nani Arias, Julio Cacciatore y Eduardo Tenconi). Todos los presentadores aportaron un punto de vista diferenciado y complementario entre sí. Y fue muy cálida la presencia de numeroso público. Debo destacar la absoluta ausencia de autoridades del área de Cultura de la Nación. Un mal síntoma, tratándose de la única obra publicada que, en este año del Bicentenario, abordó esta temática…

Doctor Eduardo Tenconi y Dr. Oscar De Masi

Doctor Eduardo Tenconi y Dr. Oscar De Masi

–¿Qué capítulo destacás de tu obra? 
–No podría elegir uno u otro. Creo que el epílogo es mi mejor esfuerzo de síntesis… Pero deberían opinar los lectores.

–¿Cómo se encuentra hoy la fachada de la Casa de Tucumán? 
–Hoy funciona en la Casa un museo histórico, gestionado con seriedad y patriotismo. La fachada y el resto de la Casa han sido motivo de una puesta en valor con motivo del Bicentenario. Y ese singular «imafronte» tardo-barroco y su portal ostentan los colores blanco y azul que tuvo en tiempos del Congreso de Tucumán, en 1816.

–¿Quién historia cuenta el libro?
–Básicamente, es una historia de los avatares que sufrió la Casa entre 1816 (el año de la declaración de nuestra Independencia) y 2007 (cuando ocurrió la devolución de las puertas de  la antesala de la Casa, cuyo dictamen, favorable a la restitución, me tocó redactar cuando era asesor legal del organismo). Creo que este libro, más allá de su valor documental relativo a un caso emblemático de nuestra praxis monumental, debería ser un llamado de atención, desde el eco de la historia, respecto de cómo los bienes patrimoniales muchas veces son amenazados, puestos en riesgo y destruidos por las propias autoridades estatales, como ocurrió con la Casa Histórica, y como ocurre  en nuestros días, por ejemplo, con el monumento a Cristóbal Colón o el muro histórico del cementerio y la galería-monumental de la Chacarita, en ambos casos derribados por una arbitraria decisión política y sin consulta ni consenso de los ciudadanos.



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