Entrevista al mentalista Antonio Pulido

Entrevista al mentalista Antonio Pulido

Antonio Pulido nació en Mataró, Barcelona. Desde su hogar en la ciudad de Rafaela, Santa Fe, afirma que el ser humano utiliza solo el 8% de su capacidad mental; él utiliza el 12% y Albert Einstein, el 20%. El experto en numerología tiene un coeficiente mental de 120, fortaleza que lo destaca en su capacidad para los cálculos matemáticos. Fue un niño diferente, que transcurría su vida con las plantas y los animales más que con las personas, a las que hoy percibe desde los mensajes que su espíritu le envía y que conoce , comprende y ordena con un gran magnetismo.

—¿Cómo se inició su pasión por los números?

—Estaciones de memoria fue el primer síntoma que tuve a los dos años. A los cuatro aprendí a leer y escribir en solo dos semanas y en un día logré sumar, restar, dividir y multiplicar.
Desde los cuatro a los siete años me dediqué exclusivamente a los números; más tarde a la física, a la astronomía, la química, la geografía y la historia.

—¿Considera a su manejo de la numerología como un don?

—Es una práctica que no se puede abandonar, que consta de realizar operaciones tales como sumas, divisiones o multiplicaciones con los números primos.

—¿Cómo calcula el número que representa a una persona al reducir su fecha de nacimiento?

—Yo utilizo el método que multiplica el número de días vividos por 10. De esta operación surge que el 23 es para el físico, para el sentimental es el 28 y el 33 para el intelectual. El cociente no importa, aunque sí se valora el resto que, en el caso de completar la otra mitad, es positivo. Si es menos de la mitad, hablamos de crítico y si es más de la mitad, es negativo. Al considerar algo como positivo le damos un “apto”. En cuanto a crítico, no es favorable para nada. Si es 3 en positivo, es apto para todo. Aunque los números son una parte; luego viene lo que siente la persona, y en todos los casos se debe equilibrar lo racional y lo no racional.

—¿Cualquier persona puede estudiar numerología?

—Cualquier persona puede, aunque debe entenderla, descifrarla y practicarla. Si se trata de alguien cuya inclinación es hacia las ciencias humanas, entonces hay que escribir los números en esa dirección, no como nos enseñan. Lo que hago es integrar los números comprendiendo a la persona con sus incompatibilidades y prioridades.

—Cuando habla con alguien, ¿percibe la buena o la mala energía?

—Lo cuántico no varía, pero puedes tener energía para generar guerra, paz, comida, sexo o ganas de hacer dinero. Es importante observar las prioridades u objetivos.

—¿Tiene que ver con el objetivo de la vida?

—Sí. Una energía similar utilizada de manera opuesta puede dar resultados diferentes; el objetivo se puede lograr de otras maneras. En las consultas analizo si la frecuencia de la persona es apta para conseguir su deseo. Es fundamental actuar en días favorables. Hoy, el mundo tiene una velocidad distinta y está más disperso.

—¿Qué nos dice de los tiempos en la Argentina?

—Para la Argentina es un año en el cual fluirán los tornados emocionales y económicos. El país tiene un eje que lucha por mantenerse pero que cambia a cada momento; es camaleónico y no apto para tener principios, ideal para mentes maquiavélicas que obran sin pensar en el futuro sino en el aquí y ahora. Es un año de inundaciones. También puedo decir que en este año la señora Hebe de Bonafini no estará más.

—¿Cómo se realiza un estudio numerológico?

—Adopto el sistema francés, que tiene nueve opciones. Cuando el estudio es más definido, hay que contemplar el nacimiento de los padres y hermanos mayores porque se destaca el “yo y mis circunstancias”; necesitamos el entorno porque influye. Aunque la base sea idéntica, hay que hacer cálculos vectoriales y sumas, no basta con la fecha individual.

—¿Es una cadena karmática?

—El karma es la forma cómoda de encubrir y no reconocer lo que hacemos. No existe porque, con el paso de los años, seríamos almas nuevas y habría paz en el mundo. Sirve para echar la culpa a algo, pero no es auténtico.

—¿Cuál es el motivo por el cual la Argentina entra en crisis cada 10 años o más?

—¡Cada 12 años! Argentina es “12”. Se ve por la historia vivida en 1980, 2001, 2013. Argentina tuvo alerta roja el 7 setiembre de 1980, naranja en la época de Fernando de la Rúa, hoy es amarilla. Al menos será la primera vez desde Evita que no terminaremos peor de lo que empezamos. La diferencia radica en que hace años había conformismo y hoy hay más exigencias.

—¿Qué pasa cuando decimos: “Este número me gusta”?

—Es el inconsciente. Es una intuición desarrollada por el espíritu, que es más rápido que la luz y viaja a través del tiempo. Cuando desarrollamos esa condición, no debemos taparla; es una información que se recibe y se procesa rápidamente. Por eso no hay que cuestionar al espíritu, que es sabio.

—¿En qué se diferencian las personas con energía positiva de las negativas?

—Porque son inferiores. Se sienten incompetentes y somatizan la envidia y el odio. Cuando una persona sabe que tiene iniciativa, solo necesita conducir su energía y enfocarla en algo útil. Me gusta decir que mi fin, a través de la numerología  es “ordenar la mente” como un imán que magnetiza y alinea el orden positivo y negativo para dominar las circunstancias a su favor.

—¿Por qué se desordena la mente? 

—Porque no hay un fin dominante.

—¿Qué nos informa la firma de una persona?

—El estado emocional de la persona en ese instante; es un recuerdo del pasado. En cambio, la vida es nuestra película.

—¿Analiza cada acto importante de su vida con los números?

—No. Recibo avisos, es automático. Cuando estaba en Bahía Blanca, fui a un edificio, al piso 8°, luego las casas tenían el mismo número, en álgebra horizontal, y le dije a mi compañero que no iría. Él lo hizo y tuvo un accidente y murió. No razono; recibo y los traduzco.

—¿Cómo percibe la voz si tiene que determinar una personalidad?

—Por los cambios en su frecuencia, los cuales, al tener alteraciones, indican falsedad o no. Me he dedicado a estudiar el discurso de los políticos; solo escucho pretextos. También conjugo la expresión corporal, que otorga una presentación en pantalla de primer nivel.

—¿Qué discurso lo convence para decir quién será el próximo presidente?

—Ni Daniel Scioli ni Sergio Massa. Será nuevo. Lo que pidió Massa ha sido dado y tendrá que pedir algo nuevo o hacer algo más. Si no incrementa la creatividad, no será. Vivimos en un mundo “endo”. Esto se desprende de lo siguiente: a Gandhi lo mato un hindú. A John Lennon, un admirador, al presidente de Israel, un judío. Aquí el peronismo estatizó, privatizó y luego estatizará otra parte; ahora habrá una guerra entre grupos peronistas.

—¿Por qué surgió el pronóstico de enfermedad y deceso de Hugo Chávez?

—Pronostiqué lo del ex presidente venezolano, como lo hice de la misma forma al tener la misma data que Néstor Kirchner.

—¿Qué le depara el futuro a nuestra presidente Cristina Kirchner?

—Estará internada 55 días más, aunque irá y vendrá. Podríamos decir que está en un momento similar al del año 1989, con Raúl Alfonsín, pero no es radical y no es hombre, no se podrá con ella.

—¿Por qué la gente dice que vuelve con otro punto de vista de un lugar espiritual como La India?

—Creo que si una persona ve un ambiente muy distinto, como por ejemplo, la India, muchas cosas que eran problemáticas dejan de preocupar; si ha habido un accidente y sobrevive, agradece a la vida. Cambia su orden de prioridades.

—¿Se define como un mentalista?

—Sí. Uso mi mente para captar la vibración de la mente de los demás, es como una telepatía pero menos intensa. Si llego a un lugar donde hay 200 personas, separo a 20 que llegan a estar en sintonía con mi vibración.

—¿Qué lo impacta de una persona?

—Su mirada. Luego, al hablar, ya sé si es o no es para mí.

—¿Tiene alguna predicción popular?

—Sí. Argentina ganará el Mundial en Brasil. Lo hizo en 1950, en El Maracaná. Luego lo ganó Uruguay. A la Argentina le toca; sabemos las fechas de Messi y de cinco importantes jugadores. Le toca ganar.

—¿Qué le gusta que le digan quienes siguieron sus consejos?

—Me gusta que me agradezcan, simplemente. Que me digan lo que piensan. Me gusta el verbo “compartir”, pero no por remordimiento sino como un juego de fútbol. Este es el tiempo de jugar en equipo, porque el futuro será de cooperativas, no es del estado ni de las empresas.

Patricia Ortiz

www.antoniopulidomente.com



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1 Comentario

  1. MARIA VIRGINIA - 17/09/2018

    Quiero saber si se va a resolver mi situación laboral en un establecimiento esta semana?

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