En Mendoza, la montaña nos encuentra, la montaña nos une

En Mendoza, la montaña nos encuentra, la montaña nos une

Entrevista a Adrián Zorrero, responsable del Área de Turismo de la Casa de Mendoza, y a la licenciada Claudia Romano, a cargo de Comunicación y Prensa. Ambos contaron a Caminos Culturales el interés que despertó la jornada “La montaña nos encuentra, la montaña nos une”, celebrada en la casa provincial antes mencionada, en el marco de la celebración del “Día de los Deportistas de Montaña”, que coincide con la conmemoración del milagro de la Virgen de las Nieves, Patrona de las actividades de montaña y venerada por esta causa desde hace más de 1600 años.

C.C. -¿Cómo se desarrolló el encuentro del “Día del Montañista”?
A.Z. El 26 de agosto de 2016, homenajeamos a los montañistas. La gente quiso conocer la montaña y también celebrar el Día de la Virgen de las Nieves, que es la Patrona; por otra parte, en diferentes reparticiones del Ejército se conmemora con el Cóndor Dorado. Se ha tomado a nivel nacional el 5 de agosto como “Día del Montañista”. Lo hacemos en ambas fechas. La jornada comenzó con una muestra de equipamiento de montaña desde las 11:00 hs. hasta las 17.00 hs. La gente se iba acercando a conocer los equipos de montaña, junto con las empresas privadas y el Club Andinista de Buenos Aires (C.A.B.A). Hubo charlas y, desde las 18.30 hs. hasta las 21.00 hs., el festejo tomó una forma más exclusiva, a través de un sorteo. El profesor del C.A.B.A. Adrián Sánchez, habló de las montañas del Norte de la Provincia. Y también se evocó a los incas, primeros montañistas, y a las momias del Aconcagua. Luego llegó el momento del brindis.

Dia del montañista en Casa de Mendoza - Crédito: Casa de Mendoza.

Dia del montañista en Casa de Mendoza – Crédito: Casa de Mendoza.

C.C. -¿Como sigue esta actividad a través del tiempo?
A.Z.El Director, Gustavo Videla, tiene un gran compromiso con este tema, que se ha instalado para formar parte de una agenda anual, y que tendrá un bloque especial en el aniversario de los 80 años de la fundación de la Casa de Mendoza. Lo haremos vinculando al montañismo con el turismo de aventura (una actividad de riesgo). Así decimos: turismo, actividad de montaña y cuidado del medio-ambiente. Todo lo que se lleva a la montaña se debe traer de vuelta.

C.C. ¿Cuántos años hace que te iniciaste en el montañismo?
A.Z.Nací en Luján de Cuyo, cerquita de la montaña; mis actividades son de ese lugar. Si bien hace cuatro años que no practico, reconozco que el montañismo me cambió la vida. Es muy lindo transmitir el mensaje: “cuando se llega a la alta cumbre hay algo personal”, pero se destaca el trabaja en equipo. Es un ida y vuelta, no es llegar; lo importante es volver. Si bien se habla de un buen entrenamiento físico, hablamos de un 70% de preparación mental. Hay que tener siempre en cuenta que es un deporte de riesgo, hay que ser consciente de cada detalle. Cómo se camina, el equipamiento que se lleva, el inicio del camino. Esto se debe a que, si bien puede ser un día agradable, en un par de horas puede cambiar a una tormenta de nieve. Hay que estar preparado y llegar a los clubes de montañas que brindan información. Existen diferencias entre senderismo, trekking y alta montaña. “Senderismo” se hace en altura baja; “trekking” es una mezcla de actividades de sendero y escalada (no es hielo o roca); y “alta montaña” se desarrolla desde 4500 a 6000 metros de altura.

Manzano histórico - Crédito: Casa de Mendoza.

Manzano histórico – Crédito: Casa de Mendoza.

C.C. ¿Cómo comienza un día de visita a la montaña?
A.Z.En general es una actividad de tres días. El primer día se recomienda hacer aclimatación e hidratarse con 4 o 5 litros de agua por jornada, ya que previene el mal de altura, que se traduce en mareos, dolor de cabeza y vómitos. Luego llega la tarea de aproximación en altura, de 400 o 500 metros para llegar al campamento base a dormir. Cuando se programan varios días hay que salir temprano en la madrugada, munidos de hidratos de carbono, atentos a la hora de hacer cumbre (no más de las 14:00 hs.). Los verbos que conjugamos son: “llegar”, “festejar” y “bajar”, para que la noche no nos sorprenda.

C.C. -¿Qué mensaje busca quien asciende una montaña?
A.Z.Cada uno tiene su cumbre. Yo he llegado a la mía y lo he disfrutado por hacerlo en compañía; el secreto está en aceptar las propias limitaciones. En lo alto se encuentra paz, satisfacción, sentimientos de tristeza y alegría. Si tuviese que resumirlo, diría: “La montaña nos encuentra; es la unión entre todos y cada uno”. Nos sumamos a quienes están allí porque ella no se mueve, sólo espera. Siempre tenemos tiempo para volver.

C.C. ¿En qué etapas se considera riesgoso?
A.Z.En las formaciones rocosas que se pueden desprender, en la nieve, el hielo, las alturas ventosas y heladas. Vamos franqueando obstáculos, luego vamos encordados, dependiendo de un compañero. El grupo es importante, tanto como el conocerse hasta donde es posible hacerlo. Muchos se han perdido y otros han muerto. El Aconcagua es hermoso, la cumbre más alta del continente americano; tiene una ruta fácil para subir, pero hay que estar preparado porque su clima es muy cambiante.

Valle de Uco - Crédito: Casa de Mendoza.

Valle de Uco – Crédito: Casa de Mendoza.

C.C.¿Qué ocurre si hay una tormenta de nieve?
A.Z. No salimos. Se arma un campamento base de acuerdo al informe del servicio meteorológico, y se espera hasta que se abre una ventana para aproximarse a los campamentos base de altura. No hay vuelta atrás; el cuerpo manda y la cabeza tiene que estar preparada para decir “hasta acá llego”. Hay controles médicos donde se hacen chequeos generales y se autoriza o no a seguir. Son obligatorios y opcionales.

C.C. -¿Qué expectativas se cumplieron en la jornada del “Día del Montañista”?
C.M. Estoy en Comunicación y Trabajo, con los colaboradores de Turismo y Cultura. Mi rol consiste en ayudar a la Casa de Mendoza a difundir las actividades que se realizan enmarcadas en la vida turística, social y cultural. Surgió de la idea de “transmitir un mensaje”. Así que también convocamos a las empresas relacionadas con el montañismo, y hubo regalos tales como vouchers para el ascenso, equipos, linternas y souvenirs variados. Fue un trabajo conjunto que nos llevó a conseguir nuevos auspiciantes. Y más allá del apoyo institucional, nuestro equipo participó con gran dedicación. Es importante destacarlo.

C.C. -¿Cómo se promociona el producto vino?
C.M.Tenemos un evento mensual que se llama “Vino la música”. Junto al Centro Cultural de la Cooperación, convocamos a Bodegas Boutique para promocionar sus vinos. Los encuentros comenzaron en mayo de 2016, y a partir de ahí, una vez por mes realizamos una clase de degustación de vinos de tres varietales y un show musical: folclore, jazz y tango. Se cobra una entrada cuyo importe va a los artistas.

Las Lenas - Crédito: Casa de Mendoza.

Las Lenas – Crédito: Casa de Mendoza.

C.C.¿Qué fiestas o “caminos religiosos” se destacan en Mendoza?
C.M.A la agenda de “Vino la música”, le sumamos las tertulias de “Las Casas se visten de Letras”. El 14 de septiembre se harán en la Casa de San Juan, a las 17.00 hs. En noviembre llegará el “Camino del Vino”, que combina turismo aventura con vino y música. El fuerte lo tenemos en febrero y marzo, con la “Fiesta de la Vendimia”. Cada departamento presenta su agenda específica inamovible, y se van agregando otras, uniendo la gestión gubernamental con la privada. Otro evento especial acontecerá el 6 de noviembre, cuando la Casa de Mendoza cumpla ochenta años de su fundación. En la semana que precede a la fecha, propondremos actividades que promocionarán nuestro patrimonio cultural y turístico.

C.C.¿En qué lugares se sienten más plenos a nivel espiritual?
A.Z. Yo me descubro a cada instante en la montaña.
C.M.Nací en Guaymallén. Me gustan los ríos mendocinos; me rindo frente a esta muestra de la naturaleza. La naturaleza en las provincias es diferente a la de Buenos Aires. Cuando llego a Mendoza cambia mi vida.

C.C. -¿Qué valores de liderazgo tiene una persona que conduce a un grupo de montañistas?
A.Z. En primer lugar, destaco el respeto a los compañeros, a la montaña y hacia uno mismo. En este tipo de grupos se descubren muchos valores, pero el compañerismo se pone en juego siempre; es como una sombra. Además, es la generosidad hacia el otro la que nos permite compartir un tiempo en el que dependemos mutuamente. Es un trabajo en conjunto. No es lo mismo afrontar el trayecto solo. En grupo, si alguien dice: -”no doy más”, no se sigue. El objetivo de llegar a la cumbre de una montaña se planifica, se trabaja mucho. Y cuando se llega a la cumbre, nos abrazamos y pensamos en la próxima experiencia.
Patricia Ortiz
Crédito fotográfico: Casa de Mendoza.



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