El Templete, el lugar histórico en el que nació el General Don José de San Martín

El Templete, el lugar histórico en el que nació el General Don José de San Martín

Entrevista a Liliana Suárez, encargada del cuidado de El Templete, donde se encuentran los restos de la casa en la que transcurrieron los primeros años de vida de José Francisco de San Martín. Este espacio histórico, ubicado en Yapeyú, provincia de Corrientes, está rodeado de una tranquilidad que solo puede brindar la naturaleza. Declarado Monumento Histórico Nacional, nuestro país mira hacia El Templete para homenajear y reconocer al prócer correntino, por eso formará parte del Día Nacional de los Monumentos 2019 —4 y 5 de mayo—, organizado por la Comisión Nacional de Monumentos de la Secretaría de Cultura de Gobierno de la Nación.

C. C: ¿Por qué se conoce a esta edificación como Templete?

A este edificio, algo aislado y construido especialmente para resguardar la Casa Natal del Gral. San Martín se lo llama así porque de alguna manera, como en un templo, aquí se venera algo, se venera el lugar de nacimiento del niño que se convirtió en prócer.

Liliana Suárez
Liliana Suárez

C. C: ¿Cuándo se construyó?

El Templete fue construido por orden del Poder Ejecutivo Nacional bajo el gobierno de Agustín P. Justo. Las obras comenzaron en 1936  —a cargo de la Dirección Nacional de Arquitectura, Ministerio de Obras Públicas de la Nación— y se inauguró el 17 de agosto de 1938, conmemorando un nuevo aniversario de la muerte del Gral. San Martín. Fue diseñado por el Arq. Rafael Orlandi y tiene un diseño neocolonial y una mezcla de distintos estilos: columnas salomónicas, capiteles corintios, ventanas de arcadas de medio punto, techo de tejas españolas y un detalle especial que son las treinta y seis puntas en el techo que simbolizan velas encendidas.

C. C: ¿Cuál es la historia de las ruinas de esta casa que hoy protege el Templete de Yapeyú? 

La casa en ruinas que hoy contemplamos como lugar de nacimiento de nuestro Libertador fue una reducción jesuítica creada en 1627. Tenía cerca de diez habitaciones y seguramente hospedaba a los visitantes que llegaban hasta aquí a negociar con los jesuitas. También tenía un patio interno, caballerizas y un quintal amurallado y fabricaban hasta distintos calzados e instrumentos musicales a partir del cuero del ganado que criaban. Dejó de funcionar en febrero de 1817, cuando el Brigadier Das Chagas Santos saqueó y quemó el edificio en nombre del ejército portugués que luchaba contra las tropas del General Artigas —fueron saqueados e incendiados muchos de los pueblos que se encontraban sobre la orilla occidental del río Uruguay—.

El Templete
El Templete

C. C: ¿Qué pasó entre la época del saqueo y el reconocimiento oficial de las ruinas que permitió la construcción del Templete? 

Después de que lo incendiaran, todo Yapeyú quedó prácticamente deshabitado, aunque se dice que algunos habitantes regresaron y se instalaron alrededor de las ruinas jesuíticas. Hacia 1830 estos terrenos pasaron a formar parte de la provincia de Corrientes pero recién en 1859 comenzó el proyecto de repoblación de la zona gracias a Juan Gregorio Pujol, gobernador de Corrientes en aquel momento, y José María Rolón, su sucesor, que en 1860 invitó a colonos franceses y suizos a que se instalaran. Pujol fue muy importante para todo lo que vino después porque fue quien habló con la gente del lugar, y así conoció la historia de esta casa. Se dice que habló con Rosa Guarú, una anciana que había trabajado allí, y que ella le indicó cuáles eran las ruinas. Pasó el tiempo y recién en 1899 inició el proceso que llevaría a la construcción del Templete. Ese año, Florencio de Basaldúa —un ingeniero vasco— recorrió el lugar para hacer la autenticación de las ruinas y consiguió la donación de una parte del terreno que luego cedió al Estado, pero aunque se hacían algunas visitas, pasaron casi cuarenta años de abandono hasta que en 1936 se aprobó el proyecto de conservación y construcción: solo quedaban tres habitaciones y parte de las paredes originales levantadas por los jesuitas. El problema fue que hubo mucha polémica a la hora de autenticar las ruinas y determinar si esa edificación había sido realmente la casa natal de San Martín.

El Templete
El Templete

C. C: ¿Qué objeto histórico destacaría entre los que se encuentran en el museo y en el Templete?   

Hay distintos objetos conmemorativos en el recinto, entre ellos un busto del Gral. San Martín realizado por el destacado escultor chaqueño Crisanto Domínguez y obsequiado por el H. Senado de la Nación en el Centenario del Fallecimiento del Libertador, el 17 de agosto de 1950. Pero lo más destacado es la urna de bronce construida por Esteban de Luca en 1947, año en el que se trasladaron las cenizas de los padres del prócer, don Juan de San Martín y Gómez y doña Gregoria Matorras y del Ser, desde España hacia la Argentina a partir de un decreto emitido por el entonces Presidente de la Nación Juan Domingo Perón —que también encabezaba la Comisión Nacional de Monumentos—. En 1998 esta urna se trasladó del Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires, hasta aquí, donde es custodiada por miembros del Regimiento de Granaderos a Caballo.

C. C: ¿Qué trabajos quedan pendientes luego de la última restauración?

En las últimas tareas que se realizaron —»Obras de restauración y mejoramiento»—se sustituyó el antiguo sistema de iluminación por lámparas LED, se agregaron rampas y sanitarios para discapacitados, y se incorporó el proyecto museográfico: paneles con infografías, placas recordatorias y un audiovisual muy didáctico sobre la vida y la obra del Gral. San Martín, a cargo de la Licenciada María Teresa Margaretic, del área de Museología de la Comisión Nacional de Monumentos. Como trabajo pendiente quedó la realización de una maqueta que muestre cómo era originalmente la casa.

El Templete
El Templete

C. C: ¿Qué siente usted al recorrer el espacio en el que pasó sus primeros años el General José de San Martín?

Cuidar y administrar este Monumento es mucho más que un honor… En un lugar con tanta historia se siente una conexión especial. Aquí nació el «Padre de la Patria», vivió sus primeros años, dio sus primeros pasos. Era una persona que amaba la sencillez pero que era ‘enorme’ en sus ideales, y así es el Templete: resguarda en su interior esa sencillez y muestra por fuera su esplendor. Además, aquí nacieron y crecieron mi esposo —hijo de encargados también— y mis hijos, y yo represento a la tercera generación de la familia de mi esposo en este lugar. El Templete es un lugar muy especial y debe ser conservado para las generaciones siguientes, para que tengan contacto con la historia y sientan la misma emoción que sienten los visitantes hoy en día.

Patricia Ortiz

Crédito fotográfico: Liliana Suárez 

Don José de San Martin
Don José de San Martin


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