El Gobrón-Brillié, se expone en Intendente Alvear, La Pampa

El Gobrón-Brillié, se expone en Intendente Alvear, La Pampa

El Gobrón-Brillie es un auto de colección, un auto para admirar. Perteneció a la familia Alvear y hoy es exhibido, luego de su restauración, en un salón construido al costado derecho del edificio de la Municipalidad de Alvear por su gran valor histórico y económico.

Intendente Alvear tiene varios atractivos; sus calles perfumadas, sus árboles frondosos que nacieron hace muchos años, sus veredas limpias, sus flores coloridas y sus estancias, la amabilidad de su gente….

Desde el 25 de agosto de 2011 e l auto de origen francés, único en el mundo, tiene un espacio en Intendente Alvear y una historia que contar. El estado impecable del Gobrón Brillie se debe a Carlos Crova y a su equipo, quienes lo rescataron del abandono y juntos hicieron un trabajo impresionante de restauración del modelo que pertenece a la primera década de 1900. Fue traído de Francia como un objeto valiosísimo y luego terminó desmantelado. “Fueron cinco años de dedicación y esfuerzo. Es un auto de época donado a la municipalidad por su propietaria, la señora Carmen Scaglia Arévalo de Alvear, viuda de Torcuato Ángel de Alvear, hijo del fundador del pueblo, don Carlos Torcuato de Alvear. El Gobrón constaba de 50hp del año 1911”, explicó Crova mientras hacía sonar una bocina comprada en Estados Unidos que costó 3500 dólares, mientras que otras piezas fueron compradas de a poco en Buenos Aires
Cuando el auto estuvo en condiciones de circular, se convocó a los alvearenses y se presentó en sociedad. “Pasó a ser un hecho cultural, histórico: está ubicado cerca de la Municipalidad. Es el capital más grande de los alvearenses. Nunca tuvimos una foto para restaurarlo. El consejo me llamó porque, en sus inicios, se iba a hacer una maqueta y a lo mejor algo más pequeño, pero optamos por lo más difícil y seguimos. El motor tenía todas sus partes, pero el radiador faltaba porque fue robado y nunca apareció; para recuperarlo, trabajamos como si fuésemos la fábrica que lo construyó y soldamos alrededor de 1700 caños. El resto fue una tarea más lenta”, agregó.

Crova trabajó con un equipo formado por cinco personas que alquilaban un edificio y poco a poco se fueron sumando aportes; el ex gobernador Carlos Verni les obsequió las gomas. Después hicieron las ruedas, compraron otras e hicieron la carrocería completa, el esqueleto de madera, hasta el momento de concluir con todos los detalles.

Crova recordó que recibieron otras donaciones para la pintura y el sonido de la bocina: “Un amigo de Córdoba realizó el tapizado, que no tiene una sola costura sino que forma una plancha completa”, afirmó con orgullo, señalando el asiento azul profundo del Gobrón.

El restaurador mostró una a una las particularidades del increíble auto francés, increíble por su historia y a quien perteneció, por el viaje y el estado de abandono y su posterior recuperación. Sólo quienes aman este trabajo pudieron transformarlo en el auto de época que fue y que hoy representa el orgullo de Intendente Alvear.

“He realizado varias restauraciones, pero esta es sin duda una maravilla, mi mejor trabajo”, exclamó Carlos Crova.

Patricia Ortiz



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