35.ª Edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires: Pensar con libros (Parte 6)

35.ª Edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires: Pensar con libros (Parte 6)

En el stand de la provincia de San Juan, se presentó el libro Jarillales. Es una compilación de obras de autores sanjuaninos, escrita por los docentes Alejandra Alessandro y José Pablo Mazzitelli.

—¿Qué temas abarca Jarillales?

José Pablo.—Tiene personajes mitológicos conocidos en San Juan, todos propios de nuestra tierra y característicos de la montaña. Describe las bellezas geográficas, el clima autóctono, las anécdotas. Incluimos una parte de poesía que describe las fases de la vendimia: cómo se realiza, cómo trabajan los bodegueros, cómo es la fiesta que convoca a tanta gente y que es nuestro símbolo por ser la “tierra del sol”.

Alejandra.—Es un libro pensado para alumnos de la actual educación primaria y que también se lee en familia. En la parte de poesía de la que habla José Pablo, hay una poesía que describe cómo es San Juan en otoño, sus atardeceres, los colores de esa estación, los paisajes, el cielo. También le dedicamos unos versos a la torcaza, que llora en las tardes otoñales a una determinada hora.

—¿Cuál fue el criterio utilizado en la selección de los temas?

José Pablo.—Nos adaptamos a la caja curricular de 4.º grado y buceamos en la literatura y en el mundo de escritores sanjuaninos como Antonio de La Torre, Juan Pablo Echagüe, Leonidas Escudero, José Campus. Desfilan por Jarillales la poesía, el cuento fantástico y el descriptivo y adicionamos ciertas pautas, como los valores familiares, la tradición, la historia de las civilizaciones precolombinas, su influencia y otros aspectos propios y característicos como el clima, nuestro viento zonda y las siestas en verano.

Alejandra.—El otoño es particular por el paisaje que despiertan las tonalidades de amarillo de los árboles y las hojas que caen. Todos estos aspectos están presentes a través de un hilo conector, desde lo curricular y desde la descripción de nuestra sociedad que ama el suelo donde nació o donde se crió.

—¿Cuánto hace que se utiliza el libro?

José Pablo.—Hace dos años que lo están utilizando en las escuelas, con una muy buena acogida por parte de alumnos, maestros y padres: al niño sanjuanino le genera valores y se ve representado por sus escritores.

Ocurrió en nuestras clases que, cuando comenzamos a trabajarlo, los alumnos recuperaron el placer y se hizo más ágil la práctica. Se sintieron comprometidos. De esta manera, ampliaron el campo de la investigación de los temas que les interesaban y hubo trabajos, como el estudio de los departamentos de las provincias, y la necesidad por conocer más de nuestra cultura.

—¿Cuáles son las leyendas más tradicionales que les gustan a los chicos?

José Pablo.—Tenemos una fuerte representación a través de la Difunta Correa. Es la mujer que “por amor” a su marido inicia un recorrido para buscarlo por cerros y aguadas hasta caer exhausta en Vallecito, con su hijo en brazos. Se estima que fue hace más de 150 años, cuando las luchas entre “federales” y “unitarios” se llevaban familias enteras y regaban de sangre el suelo argentino. Era una época de abuso contra la población civil, y Deolinda Correa decidió huir de los jefes de tropas. El clima árido y sus escasos recursos la llevaron a la muerte. Cansada y muerta de sed, su último acto fue abrazar contra su cuerpo a su hijo, quien continuó alimentándose de su pecho hasta ser encontrado por los arrieros. ¡Si alguien va a San Juan, es imposible que no conozca el lugar!

Alejandra.—Otra historia es la de Martina Chapanay, que era una guerrillera que actuó en luchas del siglo XIX. Su nombre, “Chapanay», proviene del idioma huarpe milcayac: Chapac nay, que significa «zona de pantanos» Es muy popular porque repartía el fruto de sus robos con los más humildes. ¡Era una  especie de Robin Hood femenino!.

—¿Qué lugares se describen en Jarillales?

Alejandra.—Las termas de Pismanta, que es un lugar visitado por el valor que tienen sus aguas curativas.

—¿Qué personajes, historias o géneros dejaron afuera?

Alejandra.—Lo que es cuento quedó afuera porque los autores que teníamos en la compilación respondían a una temática elevada para los chicos de esta edad; Buenaventura Luna fue uno de ellos Nos hubiese gustado tener más cuentos para trabajarlos en clase.

—¿Han pensado en realizar otra edición?

José Pablo.—Sí. Y tendremos en cuenta otros aspectos no profundizados en este libro.

—¿Es un trabajo patrocinado por el gobierno de San Juan?

Alejandra.—No, es propio. Pero nos han apoyado la Sociedad Argentina de Escritores.

—¿Tienen interés en difundirlo en otras provincias del país?

Alejandra.—Sí. Nuestra presencia en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires ya es una forma de exportarlo y de hacer conocer nuestro acervo cultural. Nuestro interés ha sido hablar de nuestros ancestros, de nuestro pasado, y describir al pueblo sanjuanino en la actualidad.

—¿Cómo es el pueblo sanjuanino?

Juan Pablo.—Como dice el libro, ¡es como un jarillal! Es un arbusto autóctono que cumple funciones aromáticas, curativas y que tiene una gran fortaleza para soportar las inclemencias del tiempo. El sanjuanino es hombre de gran bondad que ha sufrido por la aridez del clima y que ha salido fortalecido y con una gran tolerancia a la frustración.

Alejandra.—El arbusto es una forma de representarnos. Es un homenaje a nuestros paisanos, que sufrieron varios terremotos y sacudones de la tierra. Yo viví el último y es muy triste ver cómo se destruye el lugar en el que se nace y cómo los  padres vuelven e empezar. Nosotros, como compiladores, quisimos que vuelvan a surgir autores que quedaron atrás. Queremos volver a ser los sanjuaninos que fueron nuestros abuelos.

—¿Que les gustaría que el lector se lleve luego de leerlo?

Alejandra.—Que pudieran conocer San Juan a través de este libro, aunque sea para niños, pero que digan: “¡Mirá, tienen estas leyendas! Y son mucho más que descendientes de un  pueblo olvidado como los huarpes: ¡somos un pueblo civilizado que tiene músicos, artistas, cantantes, escritores! Jarillales muestra estos aspectos.

Juan Pablo.—Hacemos hincapié en el trabajo áulico. El historiador narra historias a través del hecho; el escritor narra hechos a través del corazón. Ni el historiador puede vivir sin el escritor y viceversa. La historia escrita para la posterioridad debe tener las cuotas de subjetividad y de objetividad necesarias. Es importante destacarlo y, por ese motivo, quisimos hacerlo mediante personas que utilizan la palabra a través de aspectos de la estética y de la historia. Para nosotros es una gran satisfacción que la puedan conocer a través de este libro.

Periodista.– Volver a las raíces, a los recuerdos, a los cuentos de los abuelos en las siestas eternas. Internarse por los caminos soleados y esperar la noche estrellada en los fondos de las casas bajas. Correr en las veredas y ver cómo el agua fresca recorre las cunetas para regar las plantas. Amanecer en un patio con el sol que calienta desde temprano.  Quien ha conocido San Juan puede hablar de un “recuerdo” siempre presente que se activa con el aroma de un jarillal.

Patricia Ortiz



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